Martes de la Octava de Pascua
Martes de la Octava de Pascua 2027: «¡María!», Magdalena reconoce a Jesús
El Martes de la Octava de Pascua de 2027 vuelve al jardín del sepulcro según san Juan. María Magdalena llora junto a la tumba vacía y no reconoce a Jesús hasta que él pronuncia su nombre: «¡María!». Ella responde: «¡Rabbuní!». Es la primera testigo y la primera enviada de la resurrección.

30 de marzo
Fiestas y celebraciones litúrgicas
4 min
El significado de su nombre
«Rabbuní» es una palabra aramea que significa «mi maestro». La tradición cristiana ha llamado a María Magdalena «apóstol de los apóstoles», porque fue la primera en anunciar la resurrección. En 2016, el papa Francisco elevó su memoria del 22 de julio a fiesta.
El personaje en la Biblia
Las lecturas son Hechos 2,36-41, el final del discurso de Pedro y la conversión de unas tres mil personas; el Salmo 32 (33), «La misericordia del Señor llena la tierra»; y Juan 20,11-18, el encuentro de María Magdalena con el Resucitado.
Vida y vocación
En la primera lectura, Pedro concluye su discurso de Pentecostés: Dios ha constituido Señor y Mesías a ese Jesús al que ellos crucificaron. Los oyentes se sienten profundamente conmovidos y preguntan: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?». Pedro responde: «Convertíos y que cada uno se bautice en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo». Ese día se agregan a la comunidad unas tres mil personas.
El Evangelio de Juan lleva al jardín donde estaba el sepulcro. María Magdalena se queda fuera, llorando. Se asoma y ve a dos ángeles de blanco, que le preguntan por qué llora. Ella responde que se han llevado a su Señor y no sabe dónde lo han puesto. Se vuelve y ve a un hombre que no reconoce. Cree que es el hortelano, y le pregunta si se lo ha llevado él.
Entonces Jesús dice una sola palabra: «¡María!». Ella se vuelve y responde en arameo: «¡Rabbuní!», que significa «maestro». Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero anda, ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre, que es vuestro Padre, a mi Dios, que es vuestro Dios». María Magdalena va a anunciar a los discípulos: «He visto al Señor».
En esta escena, el reconocimiento no se debe a los ojos, sino a la voz que llama por el nombre. El Resucitado no vuelve a la vida de antes, sino que abre una relación nueva. María no puede agarrarlo; debe aprender a vivir su presencia en la fe y a compartirla. Su misión es la primera misión de la Iglesia: decir a los demás que Cristo vive.
Patronazgos y lugares
Al ser una celebración litúrgica, no posee patronazgos personales. Recuerda a santa María Magdalena, patrona de los discípulos que buscan a Jesús, cuya fiesta se celebra el 22 de julio.
Atributos e iconografía
Jardín del sepulcro al amanecer; sepulcro abierto; dos ángeles vestidos de blanco; mujer que llora; hortelano que es Jesús; frasco de ungüento; lirios; luz de aurora.
Devoción y legado
Es un día para rezar con la lectio divina de Juan 20,11-18 y escuchar cómo Jesús pronuncia nuestro nombre. Puede ayudar leer el pasaje en silencio, imaginar el jardín y responder con la palabra de María: «Rabbuní».
Oraciones o escritos
La celebración se fundamenta en los textos bíblicos del Martes de la Octava de Pascua (Hechos 2,36-41; Salmo 32; Juan 20,11-18). No corresponde a escritos de un santo concreto.
Fuentes de consulta
- Leccionario de la Misa, Martes de la Octava de Pascua (Hechos 2,36-41; Salmo 32; Juan 20,11-18).
- Misal Romano, Tiempo pascual.
- Congregación para el Culto Divino, decreto de 2016 sobre la fiesta de santa María Magdalena.




