Lecturas relacionadas: Para un análisis más centrado en los capítulos bíblicos, puedes leer Agar e Ismael en Génesis 16 y 21: Dios que ve y escucha en el desierto. También puedes consultar la historia de Sara, Lea y Raquel.
Agar es una de las figuras más singulares del Génesis: una esclava egipcia que huye del maltrato, es encontrada en el desierto, recibe una promesa sobre su hijo y pronuncia una de las expresiones más memorables del relato: «Tú eres El-Roi», el Dios que ve.
- Quién fue Agar en la Biblia
- ¿Era Agar hija del faraón?
- Sara, Agar y las costumbres familiares del antiguo Cercano Oriente
- El embarazo y el conflicto con Sarai
- Agar en el desierto de Shur
- La promesa sobre la descendencia de Agar
- El-Roi: «el Dios que me ve»
- Ismael nace en la casa de Abram
- Génesis 21: Agar e Ismael son expulsados
- Dios escucha al muchacho en el desierto
- ¿Se reconciliaron Isaac e Ismael?
- Agar en el islam: una tradición distinta de Génesis
- Agar en Gálatas 4
- Qué no sabemos sobre Agar
- Qué podemos aprender de Agar
- Pasajes bíblicos principales sobre Agar
- Fuentes para profundizar
Quién fue Agar en la Biblia

Génesis 16 presenta a Agar como una esclava egipcia de Sarai. No conocemos a sus padres, su edad, el modo exacto en que llegó a aquella casa ni nada de su vida anterior. Su historia comienza cuando Sarai, que todavía no ha tenido hijos, la entrega a Abram con la esperanza de obtener descendencia por medio de ella.
Agar queda así atrapada en una relación marcada por una enorme desigualdad de poder: pertenece a Sarai, es extranjera y no decide el proyecto familiar en el que su cuerpo pasa a desempeñar un papel central. Después de concebir surge un conflicto entre las dos mujeres. Sarai trata duramente a Agar y ella huye al desierto.
Es allí, lejos de la casa de Abram, donde el relato concede a Agar una voz y una experiencia religiosa extraordinarias. El mensajero del Señor la llama por su nombre, le anuncia el nacimiento de Ismael y le habla de una descendencia numerosa. Después Agar responde llamando al Dios que le ha hablado El-Roi.
¿Era Agar hija del faraón?
No según el texto bíblico. Génesis solo afirma que Agar era egipcia y esclava de Sarai. La idea de que fuera hija del faraón pertenece a una tradición rabínica posterior.
Génesis Rabbah 45:1 atribuye a Rabí Shimón ben Yojai la tradición de que el faraón, impresionado por lo sucedido con Sara en su casa, prefirió que su hija fuera sierva en la casa de Abraham antes que señora en otra. Es una interpretación antigua e interesante para estudiar la recepción judía de Agar, pero no constituye información proporcionada por Génesis.
Puede consultarse directamente el texto de Génesis Rabbah 45:1 en Sefaria.
Sara, Agar y las costumbres familiares del antiguo Cercano Oriente

La decisión de Sarai tiene paralelos generales en documentos del antiguo Cercano Oriente, donde una mujer podía proporcionar una sierva al marido para obtener descendencia. El Código de Hammurabi, por ejemplo, contempla casos de una esposa que entrega una sierva y regula qué ocurre si la sierva, después de tener hijos, pretende situarse al nivel de su señora.
Eso ayuda a comprender que el recurso a una esclava para obtener descendencia no era una idea desconocida en el mundo antiguo. Pero sería incorrecto afirmar que existía una ley universal que obligaba a toda esposa estéril a entregar una esclava. Las disposiciones del Código de Hammurabi se refieren a situaciones jurídicas concretas, y las comparaciones con textos de Nuzi también deben manejarse con cuidado.
El propio Código de Hammurabi puede consultarse en la Avalon Project de Yale Law School, especialmente las leyes 144-147. Para una evaluación crítica de la comparación entre esas normas y Agar puede consultarse este análisis sobre Agar e Ismael.
También conviene evitar el lenguaje moderno de «maternidad subrogada» como equivalencia exacta. Puede ayudar como comparación inicial, pero Agar era una mujer esclavizada dentro de una estructura social antigua, no una participante libre en un contrato reproductivo moderno.
El embarazo y el conflicto con Sarai
Cuando Agar concibe, Génesis afirma que su señora «fue menospreciada a sus ojos». La expresión indica un cambio en la relación entre ambas, pero el texto no describe los pensamientos exactos de Agar. No podemos convertir ese gesto en una supuesta «primera chispa de dignidad humana», ni tampoco reconstruir todos sus sentimientos hacia Sarai.
Sarai responsabiliza a Abram de la situación. Abram responde que la esclava está en manos de Sarai, y entonces Sarai la trata duramente. El verbo hebreo utilizado pertenece a una raíz que también puede expresar aflicción u opresión. Agar huye.
Agar en el desierto de Shur

El mensajero del Señor encuentra a Agar junto a una fuente de agua en el camino de Shur y le formula dos preguntas: «¿De dónde vienes y adónde vas?». Agar responde con claridad respecto a su pasado inmediato: «Huyo de la presencia de Sarai, mi señora». No responde hacia dónde se dirige.
El mensajero le ordena regresar y someterse a su señora. Este mandato resulta difícil para lectores modernos porque implica volver a una situación que el propio relato ha descrito como dura. Conviene reconocer esa tensión en lugar de convertir el regreso en una recomendación general para que una persona permanezca hoy en una situación abusiva.
Un estudio literario reciente de Edward L. Greenstein analiza la huida de Agar como parte de un patrón narrativo de «héroe fugitivo»: «Hagar: The Only Female Fugitive Hero».
La promesa sobre la descendencia de Agar
El mensajero anuncia a Agar que su descendencia será tan numerosa que no podrá contarse. La semejanza con algunas promesas dirigidas a Abram es notable. También anuncia que dará a luz un hijo y que debe llamarlo Ismael, nombre relacionado con la idea de que «Dios escucha», porque el Señor ha oído su aflicción.
Es legítimo destacar que Agar recibe directamente un anuncio sobre su hijo y su descendencia. Lo que no conviene es afirmar que sea «la única mujer» de toda la Biblia que recibe una promesa semejante, porque otras mujeres —como Rebeca— también reciben palabras divinas relacionadas con sus descendientes.
Para el texto y el análisis de esta promesa puede consultarse «Hagar: An Egyptian Maidservant’s Suffering Is Seen by YHWH».
El-Roi: «el Dios que me ve»

Génesis 16:13 contiene uno de los detalles más extraordinarios de la historia: Agar «llamó el nombre del Señor que hablaba con ella» y pronunció la expresión El-Roi. La traducción exacta y la frase explicativa que sigue presentan dificultades, pero el sentido gira en torno al Dios que ve y a la experiencia de Agar de haber sido vista.
Diversos estudios destacan a Agar como el único personaje bíblico al que el texto presenta explícitamente dando un nombre a Dios de esta manera. Es mejor formularlo así que decir que ella «se atreve» a nombrarlo, porque el relato no presenta su acción como desafío o irreverencia.
El pozo queda asociado con el nombre Beer-lajai-roi, tradicionalmente entendido como «pozo del Viviente que me ve». Génesis lo sitúa entre Cades y Bered. Su localización arqueológica exacta no puede establecerse con seguridad.
Ismael nace en la casa de Abram
Agar regresa y da a luz a Ismael. Génesis 16:16 informa de que Abram tenía ochenta y seis años. Más tarde, Génesis 17 confirma que Ismael sigue siendo hijo reconocido de Abraham y recibe la circuncisión junto con los varones de la casa.
Cuando Dios anuncia el nacimiento de Isaac, Abraham intercede por Ismael. La respuesta distingue las dos líneas: el pacto será establecido con Isaac, pero Ismael también será bendecido, tendrá una descendencia muy numerosa y llegará a ser padre de doce príncipes.
Génesis 21: Agar e Ismael son expulsados

Después del nacimiento y destete de Isaac, Sara ve al hijo de Agar metzaheq. El verbo está relacionado con «reír» o «jugar» y ha recibido traducciones e interpretaciones muy diferentes. Algunas versiones dicen que Ismael se burlaba; otras reflejan simplemente que jugaba. Génesis no describe con detalle qué estaba haciendo.
Sara exige que Agar y su hijo sean expulsados porque no quiere que el hijo de la esclava herede junto con Isaac. La petición angustia a Abraham. Dios le dice que escuche a Sara respecto a Isaac, pero añade que también hará una nación del hijo de la esclava porque es descendiente de Abraham.
La cronología bíblica obliga a corregir una imagen popular: Ismael no era un bebé en esta escena. Abraham tenía ochenta y seis años cuando nació Ismael y cien cuando nació Isaac. Para el momento del destete de Isaac, Ismael era ya un muchacho adolescente.
Dios escucha al muchacho en el desierto

Agar vaga por el desierto de Beerseba hasta que se acaba el agua. Coloca al muchacho bajo un arbusto y se aleja porque no quiere verlo morir. El relato dice que ella alza su voz y llora, pero cuando llega la intervención divina la frase clave es: «Dios oyó la voz del muchacho».
El ángel vuelve a dirigirse a Agar por su nombre, le dice que no tema y repite la promesa de hacer de Ismael una gran nación. Entonces Dios le abre los ojos y ella ve un pozo. El texto no dice que el pozo aparezca de la nada; la formulación sugiere que Agar llega a percibir una fuente de agua que antes no había visto.
Ismael crece en el desierto, se convierte en arquero y habita en el desierto de Parán. Agar toma para él una esposa de Egipto, preservando así un vínculo con su propio origen.
¿Se reconciliaron Isaac e Ismael?

Génesis 25:9 informa de que Isaac e Ismael sepultaron juntos a Abraham en la cueva de Macpela. Esa escena demuestra que ambos estuvieron presentes en el funeral de su padre. Sin embargo, el texto no describe una conversación, un perdón formal ni una reconciliación emocional entre los hermanos.
Por eso es preferible hablar de un reencuentro que de una reconciliación demostrada. Agar, además, ya no vuelve a ser mencionada en esta escena ni en el relato de la muerte de Abraham.
Agar en el islam: una tradición distinta de Génesis

La tradición islámica posterior desarrolla una historia de Hajar —Agar— e Ismail que no debe mezclarse con Génesis. En una conocida narración transmitida en Sahih al-Bujari, Abraham lleva a la madre y al niño a la zona de La Meca. Cuando se acaba el agua, Hajar busca ayuda entre Safa y Marwa siete veces, y un ángel interviene en el lugar asociado con el pozo de Zamzam.
Esta tradición explica el vínculo posterior entre Hajar y el rito del sa’i. Es una parte importante de la memoria islámica sobre la madre de Ismael, pero pertenece a una tradición religiosa distinta y posterior a Génesis. No debe utilizarse para rellenar los silencios de la narración bíblica como si fueran datos históricos de Génesis 21.
Puede consultarse la narración en Sahih al-Bujari 3337.
Agar en Gálatas 4
Pablo vuelve a mencionar a Agar en Gálatas 4:21-31 dentro de una argumentación alegórica sobre dos pactos. El propio apóstol señala que está utilizando las figuras de Agar y Sara de manera alegórica.
Esta lectura cristiana posterior forma parte de la historia de interpretación de Agar, pero no sustituye el sentido narrativo de Génesis 16 y 21. Leer primero a Agar dentro de su propia historia permite evitar que la mujer concreta del relato quede reducida únicamente a un símbolo teológico.
Qué no sabemos sobre Agar
- No sabemos quiénes eran sus padres ni cómo llegó a ser esclava de Sarai.
- Génesis no dice que fuera hija del faraón; esa identificación pertenece a tradición rabínica posterior.
- No conocemos la edad de Agar cuando concibió a Ismael.
- No podemos reconstruir sus pensamientos exactos cuando menospreció a Sarai.
- No sabemos la localización arqueológica exacta de Beer-lajai-roi.
- No sabemos qué estaba haciendo exactamente Ismael cuando Sara lo vio metzaheq.
- No sabemos si Isaac e Ismael tuvieron una reconciliación formal; solo sabemos que enterraron juntos a Abraham.
- La Biblia no relata la muerte de Agar.
Qué podemos aprender de Agar
- La Biblia da nombre y voz a una mujer esclavizada: Agar no queda reducida a una función reproductiva dentro de la historia de Abraham.
- El sufrimiento es visto: el corazón de Génesis 16 está en la experiencia de una mujer que descubre que Dios ha visto su aflicción.
- Dios escucha también fuera de la línea principal del pacto: Ismael no será Isaac, pero su vida y su descendencia reciben una promesa propia.
- La providencia no borra la injusticia humana: que Dios actúe en la historia no convierte automáticamente en correctas todas las decisiones de Abram, Sarai o Agar.
- Las tradiciones posteriores deben distinguirse del texto bíblico: la hija del faraón, Zamzam o determinadas interpretaciones alegóricas pertenecen a etapas diferentes de la recepción de Agar.
Pasajes bíblicos principales sobre Agar
- Génesis 16: Sarai entrega a Agar, embarazo, huida, encuentro en el desierto, El-Roi y nacimiento de Ismael.
- Génesis 17:18-27: Abraham intercede por Ismael y Dios promete bendecirlo.
- Génesis 21:8-21: expulsión de Agar e Ismael, crisis en el desierto y promesa de una gran nación.
- Génesis 25:9: Isaac e Ismael sepultan juntos a Abraham.
- Génesis 25:12-18: descendencia de Ismael.
- Gálatas 4:21-31: uso alegórico posterior de Agar y Sara por Pablo.
Fuentes para profundizar
- Génesis Rabbah 45:1, para la tradición que identifica a Agar como hija del faraón.
- Código de Hammurabi, leyes 144-147, Avalon Project, Yale Law School.
- Shai Held, «Hagar: An Egyptian Maidservant’s Suffering Is Seen by YHWH», sobre El-Roi, el sufrimiento de Agar y Génesis 16.
- Edward L. Greenstein, «Hagar: The Only Female Fugitive Hero», sobre la estructura narrativa de la huida de Agar.
- Sahih al-Bujari 3337, para la tradición islámica de Hajar, Safa, Marwa y Zamzam.
MUJERES QUE CAMINARON CON DIOS
LOS COMIENZOS · Libro I
Esta historia forma parte de Mujeres que caminaron con Dios · Los comienzos, un recorrido por las mujeres que atraviesan las primeras páginas de la historia bíblica. La web profundiza en el texto, su contexto y sus interpretaciones; el libro invita a contemplar, meditar y caminar con cada historia.




