
15 de septiembre — memoria de Nuestra Señora de los Dolores en el Calendario Romano General, celebrada inmediatamente después de la Exaltación de la Santa Cruz. En algunos calendarios particulares puede tener rango superior cuando la Virgen de los Dolores es patrona del lugar, como sucede en Eslovaquia y Lanzarote. Históricamente existieron otras fechas: desde 1714 se celebró una conmemoración el viernes anterior al Domingo de Ramos, y en Malta y Gozo sigue teniendo gran arraigo popular una celebración de Nuestra Señora de los Dolores en el viernes anterior a la Semana Santa. El 15 de septiembre quedó fijado de modo estable por san Pío X a comienzos del siglo XX. Esta memoria bajo el título específico de Nuestra Señora de los Dolores pertenece principalmente a la tradición litúrgica occidental; no existe una celebración universal equivalente el 15 de septiembre en todos los calendarios orientales.
Nuestra Señora de los Dolores: la Madre fiel al pie de la Cruz
Nuestra Señora de los Dolores contempla a María unida al sufrimiento redentor de su Hijo, especialmente al pie de la Cruz. La memoria del 15 de septiembre, situada inmediatamente después de la Exaltación de la Santa Cruz, invita a mirar la Pasión desde la fidelidad de la Madre que permanece junto a Jesús. La devoción se desarrolló con fuerza en la Edad Media, fue difundida de manera decisiva por la Orden de los Siervos de María y quedó expresada en prácticas como la meditación de los Siete Dolores y el Stabat Mater.
Índice de la ficha
- El significado de su nombre
- El personaje en la Biblia
- Vida y vocación
- Patronazgos y lugares
- Atributos e iconografía
- Devoción y legado
- Oraciones o escritos
- Oración
- Frases
- Fuentes de consulta
El significado de su nombre
Esta advocación recibe nombres como Nuestra Señora de los Dolores, Virgen de los Dolores, la Dolorosa, Mater Dolorosa, Nuestra Señora de los Siete Dolores y, en italiano, Addolorata. No designa a una figura distinta de la Virgen María, sino que contempla un aspecto concreto de su vida: su participación maternal y creyente en los sufrimientos de Cristo. El número siete, muy presente en la tradición bíblica como símbolo de plenitud, expresa la totalidad de sus dolores y dio origen a la conocida meditación de los Siete Dolores de María.
El personaje en la Biblia
La raíz bíblica de esta memoria está especialmente en Juan 19,25-27: María permanece junto a la cruz de Jesús y recibe al discípulo amado como hijo. También es fundamental Lucas 2,34-35, donde Simeón anuncia que una espada atravesará el alma de María. La devoción de los Siete Dolores organiza meditativamente diversos episodios: la profecía de Simeón; la huida a Egipto (Mt 2,13-15); la pérdida y hallazgo de Jesús en el templo (Lc 2,41-50); el encuentro de María con Jesús camino del Calvario; la crucifixión y muerte del Señor (Jn 19,25-30); el descenso del cuerpo de Jesús de la cruz; y su sepultura. Conviene distinguir entre el texto bíblico y la elaboración devocional: el encuentro de María con Jesús camino del Calvario no aparece narrado expresamente en los Evangelios canónicos, y la escena de la Piedad —María recibiendo en sus brazos el cuerpo de Cristo— pertenece a una tradición iconográfica y espiritual desarrollada a partir de los relatos de la Pasión. La liturgia de la memoria pone en primer plano la unión de María con la Pasión de su Hijo y puede proponer Hebreos 5,7-9 y Juan 19,25-27.
Vida y vocación
Nuestra Señora de los Dolores no corresponde a una etapa biográfica distinta de la Virgen María, sino a una lectura litúrgica y espiritual de su unión con la Pasión de Cristo. Su fundamento más firme está en los Evangelios, especialmente en la profecía de Simeón —«una espada te atravesará el alma»— y en la presencia de María junto a la cruz según Juan 19,25-27. Desde esos textos, la tradición cristiana fue contemplando a María como la Madre que permanece fiel cuando la misión de su Hijo atraviesa rechazo, persecución y muerte.
La devoción a la Mater Dolorosa comenzó a tomar una forma más definida en Occidente hacia finales del siglo XI y se desarrolló con fuerza durante la Edad Media. Un paso decisivo fue la fundación, en 1233, de la Orden de los Siervos de María o Servitas. La espiritualidad servita dio un lugar central a la contemplación de los dolores de la Virgen y contribuyó a organizar y difundir la meditación de los Siete Dolores. También en el siglo XIII se sitúa el Stabat Mater, célebre himno que contempla a María de pie junto a la Cruz y que la tradición atribuye a Jacopone da Todi, aunque su autoría exacta ha sido discutida por los estudiosos.
Durante los siglos XIV y XV la imagen de la Virgen Dolorosa se difundió ampliamente en la predicación, la poesía religiosa, el arte y las cofradías. En el siglo XV aparecen celebraciones litúrgicas dedicadas específicamente a María dolorosa al pie de la Cruz. La iconografía fue consolidando símbolos como la espada anunciada por Simeón, el corazón atravesado y, posteriormente, siete espadas que representan la plenitud de sus dolores. La escena de la Piedad —María sosteniendo el cuerpo muerto de Jesús— alcanzó una enorme fuerza artística y devocional, aunque los Evangelios no describen de forma explícita esa composición tal como aparece en el arte.
La historia litúrgica pasó por varias etapas. En 1668 los Servitas recibieron autorización para celebrar una misa votiva de los Siete Dolores de María. En 1692, Inocencio XII autorizó una fiesta en honor de los Dolores de la Virgen el tercer domingo de septiembre. En 1714 una celebración de la Compasión o Dolores de María quedó situada en el viernes anterior al Domingo de Ramos. En 1814, después de las convulsiones de la Revolución francesa y del período napoleónico, Pío VII extendió la celebración de septiembre a toda la Iglesia latina. San Pío X fijó definitivamente la fecha del 15 de septiembre, inmediatamente después de la Exaltación de la Santa Cruz, reforzando así la unidad teológica entre el misterio de Cristo crucificado y la Madre que permanece junto a Él. El calendario romano actual mantiene el 15 de septiembre como memoria de Nuestra Señora de los Dolores.
La colocación de ambas celebraciones en días consecutivos tiene un significado muy preciso. El 14 de septiembre la Iglesia contempla la Cruz de Cristo como signo de salvación; el día 15 dirige la mirada a María, que participa de ese misterio desde la fe y el amor maternal. Pablo VI señaló en Marialis Cultus que esta memoria permite revivir un momento decisivo de la historia de la salvación y venerar, junto al Hijo elevado en la Cruz, a su Madre dolorosa.
La tradición de los Siete Dolores no debe confundirse con una crónica biográfica exacta. Algunos episodios están narrados directamente en los Evangelios y otros proceden de la meditación cristiana posterior. Su intención no es reconstruir siete únicos momentos verificables de dolor, sino contemplar de manera ordenada la fidelidad de María a lo largo del camino de Jesús hasta la Pasión y la sepultura.
En la actualidad, Nuestra Señora de los Dolores conserva una enorme presencia en la liturgia, la Semana Santa, las cofradías y la religiosidad popular. La Dolorosa puede aparecer de pie junto a la Cruz, con el corazón atravesado por una o siete espadas, cubierta por manto oscuro o como Madre de la Piedad. Esta diversidad iconográfica refleja un mismo núcleo: María no huye ante la Cruz, sino que acompaña a Cristo y se convierte para los creyentes en imagen de fidelidad, compasión y esperanza en medio del sufrimiento.
Patronazgos y lugares
Nuestra Señora de los Dolores posee patronazgos oficiales y locales muy relevantes, pero no debe afirmarse un patronazgo universal sobre todas las personas que sufren. En muchos lugares es invocada de forma popular por madres afligidas, familias en duelo, viudas, enfermos y personas que atraviesan pérdidas o sufrimientos; esta dimensión pertenece sobre todo a la devoción popular y a la espiritualidad, no a un único decreto universal de patronazgo.
En España destaca especialmente Lanzarote. La Diócesis de Canarias reconoce a Nuestra Señora de los Dolores como patrona de la isla, con centro de devoción en Mancha Blanca, Tinajo. Su fiesta del 15 de septiembre convoca celebraciones insulares y peregrinaciones; la tradición local vincula su advocación a la protección pedida durante las erupciones volcánicas. En la localidad alicantina de Dolores, dentro de la Diócesis de Orihuela-Alicante, Nuestra Señora de los Dolores es también venerada como patrona local y da nombre a la parroquia principal. En numerosas ciudades españolas existen además cofradías, hermandades y parroquias bajo títulos como Virgen de los Dolores, Dolorosa, Angustias, Piedad o Soledad. Aunque pertenecen a una misma gran familia espiritual de María asociada a la Pasión, no todas esas advocaciones deben identificarse automáticamente como el mismo patronazgo concreto.
En Europa, el patronazgo territorial más destacado y oficialmente documentado es Eslovaquia. Nuestra Señora de los Siete Dolores es patrona de la nación; Pío XI la declaró patrona de Eslovaquia en 1927. Su principal centro de peregrinación es la Basílica Nacional de Nuestra Señora de los Siete Dolores en Šaštín, visitada por san Juan Pablo II y por el papa Francisco. El 15 de septiembre tiene allí una importancia nacional excepcional. En Malta y Gozo, la Dolorosa posee también una devoción popular de enorme arraigo, especialmente el viernes anterior a la Semana Santa; la propia arquidiócesis incluye esta celebración en su calendario particular. Se trata de una tradición local muy fuerte, pero no debe confundirse con el patronazgo nacional eslovaco.
En Latinoamérica hay patronazgos diocesanos bien documentados. En México, Nuestra Señora de los Dolores de Soriano es la principal patrona celestial de la Diócesis de Querétaro; el reconocimiento pontificio del patronazgo fue concedido en 1969. Su santuario en Colón fue elevado a basílica y constituye uno de los grandes centros marianos de la región. La Arquidiócesis Primada de México cuenta además con capillas y comunidades cuyo titular es Nuestra Señora de los Dolores y que celebran su fiesta patronal el 15 de septiembre. En Colombia, Nuestra Señora de los Dolores de Manare es patrona de la Diócesis de Yopal, según la Conferencia Episcopal de Colombia. Estos títulos locales muestran cómo la advocación se ha inculturado con nombres e imágenes propias sin perder su relación con la Mater Dolorosa.
La Orden de los Siervos de María ocupa un lugar especial en esta devoción. Aunque no constituye un patronazgo territorial, la contemplación de los Dolores de María forma parte esencial de su tradición espiritual y fue decisiva para la difusión universal de la advocación. También existen innumerables santuarios, parroquias y hermandades dedicados a la Dolorosa en Italia, Portugal, América y Filipinas, pero cada caso debe estudiarse por separado antes de atribuirle un patronazgo oficial.
En cuanto a colectivos y causas, los fieles recurren especialmente a Nuestra Señora de los Dolores en situaciones de duelo, enfermedad, pérdida de hijos, sufrimiento familiar, persecución y soledad. Es más correcto hablar aquí de una intercesión devocional ampliamente extendida que de un patronazgo universal formalmente decretado.
Atributos e iconografía
La iconografía de Nuestra Señora de los Dolores suele presentar a María con expresión serena pero profundamente afligida, vestida con tonos oscuros —negro, morado o azul profundo— y frecuentemente cubierta por un amplio manto. Su atributo más característico es una espada que atraviesa su corazón, en referencia a la profecía de Simeón de Lucas 2,35. En otras imágenes aparecen siete espadas, símbolo devocional de los Siete Dolores. También puede representarse con un corazón visible, una corona de espinas, los clavos de la Pasión, la cruz al fondo o un pañuelo en las manos. Otra forma clásica es la Piedad: María sostiene el cuerpo muerto de Jesús después del descendimiento. La representación de María de pie junto a la Cruz remite directamente a Juan 19,25. En algunas tradiciones procesionales españolas la Dolorosa aparece coronada, con lágrimas de cristal, saya y manto bordados; estos elementos pertenecen a la evolución de la imaginería y la piedad popular, no al relato bíblico. Para una imagen de atributos, los símbolos más adecuados son el corazón atravesado por una o siete espadas, la cruz, la corona de espinas, los clavos y un manto oscuro.

Devoción y legado
La devoción a Nuestra Señora de los Dolores invita a contemplar a María como discípula fiel que permanece junto a Cristo en la hora de la Cruz. Entre sus prácticas tradicionales destaca la meditación de los Siete Dolores de María, que puede rezarse como corona o septenario, deteniéndose en cada uno de los episodios de sufrimiento asociados a su vida. También ocupa un lugar central el Stabat Mater, himno medieval que acompaña la contemplación de María al pie de la Cruz y que ha inspirado innumerables composiciones musicales y celebraciones litúrgicas.
El 15 de septiembre es la fecha universal de la memoria en el rito romano, pero la espiritualidad dolorosa de María aparece también con gran intensidad durante la Cuaresma y la Semana Santa. En muchas regiones de España, Italia, Malta y América Latina la Dolorosa participa en procesiones y cultos penitenciales. Estas expresiones populares deben interpretarse siempre desde su núcleo cristológico: María conduce a contemplar la Pasión y la Resurrección de su Hijo, no el sufrimiento aislado.
La devoción resulta especialmente significativa para quienes atraviesan duelo, enfermedad, pérdida familiar, soledad o situaciones en las que el dolor parece difícil de comprender. María no aparece como alguien que elimina mágicamente el sufrimiento, sino como la Madre que permanece, acompaña y conserva la fe. Por eso la tradición la invoca como consuelo de quienes lloran y ejemplo de esperanza cuando la respuesta inmediata no llega.
La memoria del 15 de septiembre, unida litúrgicamente a la Exaltación de la Santa Cruz del día anterior, evita una espiritualidad centrada únicamente en la tristeza: la Cruz que contempla María es la de Cristo resucitado. El dolor cristiano no se absolutiza; queda abierto a la esperanza pascual.
Oraciones o escritos
No existen escritos propios de la Virgen María que puedan atribuirse históricamente a esta advocación. Las fuentes fundamentales son, en primer lugar, los Evangelios, especialmente Lucas 2 y Juan 19. Para la historia de la devoción son esenciales los textos litúrgicos occidentales, la tradición de la Orden de los Siervos de María y el Stabat Mater, himno medieval tradicionalmente atribuido a Jacopone da Todi. Entre los documentos modernos destaca la exhortación apostólica Marialis Cultus de san Pablo VI, que presenta la memoria del 15 de septiembre como contemplación de la Madre sufriente unida al Hijo elevado en la Cruz. También son útiles las catequesis y homilías pontificias sobre la Dolorosa, así como los documentos de las Iglesias locales que certifican patronazgos concretos, por ejemplo en Eslovaquia, Lanzarote, Querétaro y Yopal. Las tradiciones populares sobre milagros, imágenes o intervenciones protectoras deben estudiarse de forma local y distinguirse de los datos litúrgicos e históricos universales.
Oración
María, Madre de los Dolores, que permaneciste junto a Jesús cuando la Cruz parecía oscurecerlo todo, acompáñanos cuando el sufrimiento visite nuestra vida. Enséñanos a no huir del que llora, a sostener con ternura a quien ha perdido la esperanza y a permanecer fieles a Cristo en los momentos difíciles. Intercede por las madres que sufren por sus hijos, por las familias en duelo, por los enfermos, por quienes están solos y por todos los que cargan heridas que nadie ve. Que, contemplando contigo la Cruz, aprendamos a esperar también la luz de la Resurrección. Amén.
Frases
- María permanece junto a la Cruz cuando casi todos se han marchado.
- La Dolorosa no enseña a buscar el sufrimiento, sino a amar sin abandonar en medio de él.
- Los Siete Dolores resumen una vida de fidelidad atravesada por la esperanza.
- La espada anunciada por Simeón expresa un dolor que no destruye la fe de María.
- Contemplar a la Virgen de los Dolores es aprender a acompañar a quienes sufren sin respuestas fáciles.
- El 15 de septiembre la Iglesia mira la Cruz desde los ojos de una Madre que permanece y espera.
Fuentes de consulta
Vatican News, «Santísima Virgen de los Dolores»: https://www.vaticannews.va/es/fiestas-liturgicas/santisima-virgen-de-los-dolores.html
Vatican News, «Evangelio y palabra del día, 15 de septiembre de 2026»: https://www.vaticannews.va/es/evangelio-de-hoy/2026/09/15.html
San Pablo VI, exhortación apostólica Marialis Cultus: https://www.vatican.va/content/paul-vi/es/apost_exhortations/documents/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html
San Juan Pablo II, Ángelus del 15 de septiembre de 1991: https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/angelus/1991/documents/hf_jp-ii_ang_19910915.html
Vatican News, «Pope shares Moment of Prayer with Bishops of Slovakia»: https://www.vaticannews.va/en/pope/news/2021-09/pope-francis-bishops-apostolic-journey-slovakia-prayer.html
Santa Sede, mensaje a la peregrinación jubilar nacional eslovaca, 2025: https://press.vatican.va/content/salastampa/en/bollettino/pubblico/2025/04/04/250404a.html
Diócesis de Canarias, «Lanzarote celebra la festividad de Ntra. Sra. de los Dolores, patrona de la isla»: https://www.diocesisdecanarias.es/noticias/1200-lanzarote-celebra-la-festividad-de-ntra--sra--de-los-dolores--patrona-de-la-isla
Diócesis de Orihuela-Alicante, parroquias y documentación sobre Nuestra Señora de los Dolores: https://diocesisoa.org/parroquias
Diócesis de Querétaro, documentación sobre Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, patrona diocesana: https://www.diocesisqro.org/wp-content/uploads/2015/09/Plan_Diocesano_Pastoral_2010_16.pdf
Diócesis de Querétaro, Año Jubilar Mariano y reconocimiento pontificio del patronazgo: https://diocesisqro.org/wp-content/uploads/2019/02/RITUAL-PARA-LA-APERTURA-DE-LA-PUERTA-SANTA-EN-LAS-PARROQUIAS-SANTUARIOS-DIOCESANOS-CAPILLAS-MONASTICAS-Y-RECLUSORIOS-DE-LA-DIOCESIS-DE-QUERETARO-7.pdf
Conferencia Episcopal de Colombia, Diócesis de Yopal y Nuestra Señora de los Dolores de Manare: https://www.cec.org.co/sistema-informativo/actualidad/el-papa-leon-xiv-nombra-monsenor-jaime-uriel-sanabria-arias-como
Arquidiócesis Primada de México, «Nuestra Señora de los Dolores»: https://arquidiocesismexico.org.mx/calendario/nuestra-senora-de-los-dolores/
Arquidiócesis de Malta, calendario de celebraciones 2026: https://church.mt/calendar-of-diocesan-celebrations-for-the-year-2026/

