Después de la Ascensión, Hechos abre una escena silenciosa y decisiva: los apóstoles regresan a Jerusalén y perseveran en oración junto con varias mujeres, María la madre de Jesús y los hermanos de este. No conocemos los nombres de todas aquellas mujeres ni podemos reconstruir sus biografías, pero su presencia sitúa a las discípulas dentro de la comunidad que espera la llegada del Espíritu. El aposento alto no es solo una habitación: es el punto de transición entre quienes siguieron a Jesús durante su ministerio y la comunidad que comenzará a anunciarlo después de Pentecostés.
También puedes leer: María, madre de Jesús · María Magdalena · Pascua, Pentecostés y las fiestas judías · Las hijas de Felipe, profetisas
- ¿Quiénes fueron las mujeres del aposento alto?
- ¿Cuándo aparecen por primera vez en la Biblia?
- ¿Qué dice exactamente Hechos 1:14?
- María, madre de Jesús, es la única mujer nombrada
- ¿Quiénes eran las otras mujeres?
- ¿Estaba María Magdalena en el aposento alto?
- ¿Estaban Juana, Susana o Salomé?
- ¿Qué era el aposento alto?
- ¿Era el mismo lugar de la Última Cena?
- Perseveraban unidos en la oración
- ¿Formaban parte de los ciento veinte?
- ¿Participaron las mujeres en la elección de Matías?
- ¿Estuvieron las mujeres en Pentecostés?
- “Sus hijos y sus hijas profetizarán”
- ¿Cuándo desaparecen las mujeres del aposento alto de la historia bíblica?
- ¿Qué ocurre con María después del aposento alto?
- ¿Existe evidencia histórica externa sobre aquellas mujeres?
- El aposento alto en la investigación sobre las mujeres de Lucas-Hechos
- María y el aposento alto en la tradición católica
- El legado de las mujeres del aposento alto
- Las mujeres del aposento alto en la actualidad
- Qué no sabemos de las mujeres del aposento alto
- Preguntas frecuentes sobre las mujeres del aposento alto
- Conclusión: presentes cuando todo estaba a punto de comenzar
- Fuentes y pasajes para profundizar
¿Quiénes fueron las mujeres del aposento alto?
La expresión «mujeres del aposento alto» no es un título que utilice el libro de los Hechos. Es una forma moderna de referirse al grupo femenino mencionado en Hechos 1:14, cuando la primera comunidad de Jerusalén aparece reunida después de la Ascensión.
El texto enumera primero a los once apóstoles y después dice que perseveraban unidos en la oración con algunas mujeres, con María la madre de Jesús y con los hermanos de Jesús.
Solo una mujer recibe nombre en esta escena: María, la madre de Jesús. Las demás permanecen anónimas. No conocemos su número exacto, edad, procedencia ni relación familiar.
¿Cuándo aparecen por primera vez en la Biblia?
Como grupo reunido en el aposento alto, aparecen por primera vez en Hechos 1:14. La escena tiene lugar inmediatamente después de la Ascensión, cuando los seguidores de Jesús regresan del monte de los Olivos a Jerusalén.
Sin embargo, el Evangelio de Lucas —primera parte de la obra Lucas-Hechos— ya había presentado a varias mujeres siguiendo a Jesús, sosteniendo su misión, observando la crucifixión, preparando aromas y convirtiéndose en las primeras personas del relato lucano en recibir el anuncio del sepulcro vacío.
Por eso varios estudiosos ven una continuidad narrativa entre aquellas discípulas y «las mujeres» de Hechos 1. Pero continuidad probable no significa identificación individual demostrada.

¿Qué dice exactamente Hechos 1:14?
El énfasis del versículo no está en describir a cada persona, sino en la acción común: perseveraban juntos en la oración.
La primera comunidad que Hechos presenta después de la partida visible de Jesús no está formada únicamente por los apóstoles. Junto a ellos aparecen mujeres y familiares de Jesús. El relato amplía así la imagen de quienes constituyen el núcleo de la comunidad de Jerusalén.
Un comentario de Luther Seminary observa precisamente que la lista se amplía en Hechos para incluir a las mujeres y a la familia de Jesús, de modo que el lector debe contemplar una comunidad de discípulos más extensa que el grupo apostólico masculino.
María, madre de Jesús, es la única mujer nombrada
Hechos 1:14 contiene la última aparición narrativa explícita de María, madre de Jesús, en el Nuevo Testamento. Después de haber estado vinculada al comienzo del Evangelio de Lucas, reaparece aquí en el comienzo de Hechos.
Su presencia crea un puente narrativo extraordinario: la mujer que aparece al inicio de la historia de Jesús está también entre quienes oran cuando comienza la historia de la comunidad cristiana.
Hechos no dice que María dirija la reunión, presida la oración o desempeñe un cargo formal. Esos detalles no deben añadirse. Lo que sí afirma es su pertenencia a esta comunidad orante.
¿Quiénes eran las otras mujeres?
No lo sabemos con certeza. Lucas había nombrado anteriormente a María Magdalena, Juana y María la madre de Santiago entre las mujeres relacionadas con los acontecimientos de la resurrección, además de mencionar a otras mujeres sin nombre.
También había presentado en Lucas 8 a María Magdalena, Juana, Susana y «muchas otras» como mujeres que acompañaban a Jesús y contribuían a la misión.
Es posible que algunas de ellas formen parte del grupo de Hechos 1:14. La continuidad entre Lucas y Hechos hace que la propuesta sea razonable. Pero el autor no vuelve a enumerarlas, por lo que no podemos convertir esa posibilidad en una lista segura.
¿Estaba María Magdalena en el aposento alto?
El texto no lo dice de forma explícita.
María Magdalena es una de las mujeres más claramente vinculadas al grupo de discípulos en Lucas y una de las mujeres nombradas en Lucas 24. Por eso es frecuente incluirla artísticamente en escenas del aposento alto y de Pentecostés.
Históricamente, lo más preciso es decir que su presencia es posible, pero no demostrable a partir de Hechos 1:14.
¿Estaban Juana, Susana o Salomé?
La misma cautela se aplica a otras discípulas. Juana aparece expresamente en Lucas y Susana en Lucas 8, pero Hechos no las nombra en el aposento alto.
Salomé pertenece al grupo de mujeres nombradas por Marcos en los relatos de la pasión y el sepulcro, no a la lista nominal de Lucas. Su inclusión en representaciones posteriores de Pentecostés pertenece a la tradición artística y devocional, no a una identificación textual de Hechos.
Por eso una reconstrucción rigurosa debe mostrar un grupo femenino sin pretender saber exactamente quiénes eran todas sus integrantes.
¿Qué era el aposento alto?
Hechos 1:13 habla de una habitación superior en Jerusalén donde los discípulos se alojaban. Las casas de cierta entidad podían disponer de espacios en una planta superior que ofrecían mayor privacidad para reunirse.
El texto de Hechos no ofrece la dirección del edificio, el nombre de su propietario ni una descripción arquitectónica suficiente para localizarlo arqueológicamente.
La tradición cristiana terminó asociando el Cenáculo del monte Sion con la Última Cena y con las reuniones de los discípulos. Esa asociación tiene una larga historia devocional, pero no permite demostrar que el edificio visible hoy conserve exactamente la habitación de Hechos 1.
¿Era el mismo lugar de la Última Cena?
Es posible, pero Hechos no lo afirma.
Lucas 22 describe una gran sala en un piso superior para la cena pascual, mientras que Hechos 1 habla de la habitación superior donde se alojaban los discípulos. La tradición cristiana los identificó, pero el texto no proporciona una conexión explícita suficiente para convertirla en certeza histórica.
La distinción es importante: el valor del relato no depende de poder identificar hoy el edificio exacto.

Perseveraban unidos en la oración
Antes de que Hechos describa predicación pública, milagros o expansión misionera, describe espera y oración.
Las mujeres participan de esa espera junto a los apóstoles. No aparecen como visitantes ocasionales, sino integradas en la comunidad que obedece la instrucción de permanecer en Jerusalén hasta recibir la fuerza prometida del Espíritu.
Este detalle ha sido importante en la interpretación cristiana porque sitúa a mujeres y hombres compartiendo el mismo espacio comunitario en el umbral de la misión de Hechos.
¿Formaban parte de los ciento veinte?
Poco después, Hechos 1:15 habla de una reunión de unas ciento veinte personas. El versículo aparece en continuidad inmediata con la comunidad descrita en 1:13-14.
Es razonable entender que las mujeres forman parte de esa comunidad más amplia. Sin embargo, Hechos no distribuye el número por sexos ni dice cuántas de aquellas ciento veinte personas eran mujeres.
Por tanto, expresiones como «las 120 personas eran exactamente los apóstoles y determinadas mujeres conocidas» van más allá de la información disponible.
¿Participaron las mujeres en la elección de Matías?
La elección de Matías se narra inmediatamente después, en Hechos 1:15-26. Pedro habla ante la comunidad reunida y el grupo participa en el proceso de presentar candidatos, orar y echar suertes.
El relato no ofrece una lista nueva de asistentes ni describe qué acción realizó cada mujer. Por contexto, las mujeres pertenecen a la comunidad que acaba de ser presentada, pero no es posible atribuirles una intervención individual concreta.
¿Estuvieron las mujeres en Pentecostés?
Hechos 2 comienza diciendo que, al llegar Pentecostés, «estaban todos reunidos en el mismo lugar». Después afirma que todos quedaron llenos del Espíritu Santo.
La continuidad narrativa con el capítulo anterior favorece una lectura en la que la comunidad que esperaba —incluidas las mujeres— participa en la experiencia de Pentecostés. Sin embargo, Hechos 2 no vuelve a enumerar a cada integrante del grupo.
Por eso es más preciso decir que el relato presenta una efusión colectiva del Espíritu sobre la comunidad reunida que afirmar que el autor identifica individualmente a cada una de las mujeres presentes.

“Sus hijos y sus hijas profetizarán”
La propia interpretación que Pedro hace de Pentecostés refuerza esta dimensión inclusiva. En Hechos 2 cita al profeta Joel: el Espíritu será derramado sobre toda carne; hijos e hijas profetizarán, y también siervos y siervas recibirán el Espíritu.
El discurso no constituye una biografía de las mujeres del aposento alto, pero sitúa la experiencia de Pentecostés dentro de una promesa que menciona expresamente a mujeres y hombres.
Más adelante, Hechos mostrará mujeres concretas participando en las comunidades cristianas: Tabita, María madre de Juan Marcos, Lidia, Priscila, Dámaris y las cuatro hijas profetisas de Felipe, entre otras.
¿Cuándo desaparecen las mujeres del aposento alto de la historia bíblica?
Como grupo identificable, desaparecen después de esta sección inicial de Hechos. El autor no vuelve a utilizar una expresión que permita seguir a las mismas mujeres como conjunto.
Eso no significa que abandonaran la comunidad. Significa simplemente que la narración cambia de foco y comienza a seguir otros personajes, conflictos y ciudades.
La trayectoria individual de las mujeres anónimas de Hechos 1:14 queda fuera de nuestras fuentes. No conocemos dónde vivieron, qué funciones desempeñaron después ni cuándo murieron.
¿Qué ocurre con María después del aposento alto?
El Nuevo Testamento no vuelve a narrar de forma explícita la vida de María después de Hechos 1:14.
Las tradiciones posteriores sobre sus últimos años, su muerte o dormición y los lugares asociados a ella pertenecen a etapas posteriores de la tradición cristiana y deben estudiarse separadamente del texto de Hechos.
Dentro del canon, su última imagen narrativa es especialmente sobria: María permanece en oración junto a la comunidad.
¿Existe evidencia histórica externa sobre aquellas mujeres?
No disponemos de inscripciones, tumbas o documentos del siglo I que permitan identificar individualmente a las mujeres anónimas de Hechos 1:14.
La arqueología y las fuentes históricas pueden ayudarnos a comprender Jerusalén, las casas del periodo romano, las prácticas de reunión y el contexto social de las primeras comunidades, pero no pueden asignar nombre a quienes el autor dejó anónimas.
En consecuencia, cualquier lista cerrada de «las mujeres del aposento alto» procede de reconstrucciones o tradiciones posteriores, no de una identificación histórica segura.
El aposento alto en la investigación sobre las mujeres de Lucas-Hechos
La investigación moderna sobre Lucas-Hechos ha prestado atención a la forma en que las mujeres pasan del Evangelio al libro de los Hechos.
El estudio Raised from Obscurity dedica una sección al nacimiento de la Iglesia en Hechos 1–2 y subraya precisamente que el aposento alto contiene un grupo más amplio de discípulos que los once apóstoles, entre quienes aparecen «las mujeres».
Otros estudios sobre Lucas han señalado el interés del evangelista por mostrar paralelos entre hombres y mujeres. Esto no significa que Lucas presente siempre una igualdad social completa ni que todas las funciones sean descritas del mismo modo, pero sí impide leer a las mujeres como figuras marginales sin relación con la comunidad naciente.
María y el aposento alto en la tradición católica
La presencia de María en Hechos 1:14 adquirió un peso particular en la tradición católica.
En 2018, el Dicasterio para el Culto Divino incorporó al Calendario Romano General la memoria de María, Madre de la Iglesia, celebrada el lunes después de Pentecostés. El decreto relaciona expresamente esta memoria con María orando con los apóstoles mientras esperan el Espíritu Santo.
Esta es una interpretación teológica y litúrgica posterior basada en Hechos 1:14; no debe confundirse con una descripción de un cargo que Lucas atribuyera a María en el siglo I.
El legado de las mujeres del aposento alto
El principal legado de estas mujeres está precisamente en algo que el relato no espectaculariza: están allí.
Forman parte de la comunidad entre la Ascensión y Pentecostés, cuando todavía no hay grandes discursos misioneros ni viajes apostólicos. Comparten oración, espera e incertidumbre.
Su presencia también conecta dos etapas de la historia cristiana. Algunas mujeres habían acompañado a Jesús durante su ministerio; Hechos vuelve a colocar mujeres dentro de la comunidad que comenzará a anunciarlo.
Las mujeres del aposento alto en la actualidad
Hoy esta escena se utiliza con frecuencia para reflexionar sobre la participación de las mujeres en la Iglesia, la oración comunitaria y la espera antes de actuar.
El pasaje puede aportar algo importante sin convertirlo en una respuesta automática a todos los debates contemporáneos sobre ministerios y estructuras eclesiales. Hechos 1:14 demuestra con claridad que las mujeres pertenecen a la primera comunidad reunida en Jerusalén; no define por sí solo todas las funciones posteriores.
También ofrece una imagen menos visible de la misión: antes de hablar, viajar o organizar nuevas comunidades, los discípulos esperan juntos. La oración compartida aparece como parte del comienzo, no como un añadido posterior.

Qué no sabemos de las mujeres del aposento alto
No sabemos cuántas eran ni conocemos sus edades, familias o profesiones.
No podemos afirmar que todas las mujeres nombradas en los Evangelios estuvieran allí.
No sabemos si el aposento alto de Hechos era exactamente la sala de la Última Cena ni podemos identificar arqueológicamente la habitación original.
Tampoco sabemos qué ocurrió después con cada una de las mujeres anónimas. Su desaparición del relato es un límite de nuestras fuentes, no una prueba de que dejaran de participar en la comunidad.
Preguntas frecuentes sobre las mujeres del aposento alto
Conclusión: presentes cuando todo estaba a punto de comenzar
Las mujeres del aposento alto no tienen una biografía colectiva detallada. Hechos no nos da sus nombres, discursos ni destinos posteriores. Pero tampoco las omite del comienzo.
Están en Jerusalén después de la Ascensión, perseveran en oración junto a los apóstoles y forman parte del contexto inmediato que conduce a Pentecostés.
Su historia invita a respetar a la vez la importancia y el silencio del texto: no sabemos quiénes eran todas, pero sabemos que estaban allí. Y esa presencia basta para reconocer que las mujeres pertenecen desde el inicio al relato de la primera comunidad cristiana.
Fuentes y pasajes para profundizar
- USCCB, Hechos 1 — Ascensión, regreso a Jerusalén, aposento alto, mujeres, María y comunidad de unas ciento veinte personas.
- USCCB, Hechos 2 — Pentecostés, efusión del Espíritu y cita de Joel sobre hijos, hijas, siervos y siervas.
- Luther Seminary, comentario a Hechos 1:6-14 — análisis de la ampliación de la primera comunidad para incluir mujeres y familiares de Jesús.
- Raised from Obscurity: A Narratival and Theological Study of the Characterization of Women in Luke-Acts — monografía académica sobre las mujeres en Lucas-Hechos, incluida la comunidad de Hechos 1–2.
- Cambridge University Press, “Women and the Third Evangelist” — estudio del tratamiento de las mujeres y de los paralelos masculino-femeninos en Lucas.
- Dicasterio para el Culto Divino, decreto sobre María Madre de la Iglesia — recepción litúrgica católica de Hechos 1:14 y su relación con Pentecostés.
MUJERES QUE CAMINARON CON DIOS
LA IGLESIA PRIMITIVA · Libro V
Esta historia forma parte de Mujeres que caminaron con Dios · La Iglesia primitiva, un recorrido por las mujeres que ayudaron a edificar las primeras comunidades cristianas. La web profundiza en el texto, su contexto y sus interpretaciones; el libro invita a contemplar, meditar y caminar con cada historia.




