23SEP

conmemoración de san Lino, papa y obispo de Roma después de san Pedro

San Lino: sucesor de san Pedro y obispo de Roma

San Lino pertenece a la primera generación de dirigentes de la Iglesia de Roma. La tradición antigua, atestiguada por san Ireneo y Eusebio de Cesarea, lo sitúa inmediatamente después de san Pedro en la sucesión episcopal romana. Su figura se mueve entre datos históricos muy antiguos y tradiciones posteriores que deben distinguirse cuidadosamente.

San Lino: sucesor de san Pedro y obispo de Roma
San Lino: sucesor de san Pedro y obispo de Roma
Fiesta

23 de septiembre

Tipo de ficha

Santo o santa

Lectura

4 min

El significado de su nombre

Lino procede del griego Linos. La tradición lo considera de origen toscano. San Ireneo lo identifica con el Lino mencionado por san Pablo en 2 Timoteo 4,21, aunque esa identificación, muy antigua, no puede demostrarse con absoluta certeza histórica.

El personaje en la Biblia

2 Timoteo 4,21 menciona a un cristiano llamado Lino entre quienes envían saludos a Timoteo. Ireneo de Lyon relacionó ese nombre con el futuro obispo de Roma. Hechos 20,28 y 1 Pedro 5,1-4 iluminan el servicio episcopal de vigilancia, fidelidad y cuidado de la comunidad, aunque no hablan directamente de san Lino.

Vida y vocación

La información históricamente más sólida sobre san Lino procede de testimonios de los siglos II y III. San Ireneo de Lyon, en su obra Contra las herejías, afirma que los apóstoles Pedro y Pablo confiaron a Lino el ministerio episcopal de la Iglesia de Roma. Eusebio de Cesarea recoge más tarde esta tradición y lo presenta igualmente como sucesor de Pedro.

Las listas antiguas de obispos romanos colocan a Lino después de Pedro, aunque la cronología exacta de su ministerio varía según las fuentes. Vatican News lo sitúa aproximadamente entre los años 68 y 79. Ese período coincide con décadas muy difíciles para el cristianismo: tras la persecución de Nerón, Roma atravesó la crisis política del año de los cuatro emperadores y el Imperio se estabilizó con Vespasiano.

La posible identificación de san Lino con el personaje mencionado en 2 Timoteo 4,21 es antigua y fue aceptada por Ireneo y Eusebio. Sin embargo, el Nuevo Testamento no ofrece datos suficientes para probar con certeza que se trate de la misma persona. Esta distinción es importante para una ficha histórica rigurosa.

El Liber Pontificalis, obra compuesta siglos después a partir de tradiciones anteriores y materiales diversos, atribuye a Lino algunas disposiciones disciplinares y afirma que fue sepultado cerca de san Pedro. Estas noticias tienen valor para conocer la memoria eclesial posterior, pero no poseen el mismo grado de seguridad que el testimonio de Ireneo sobre la sucesión episcopal.

San Lino es venerado tradicionalmente como mártir. Sin embargo, Vatican News recuerda que no está demostrado que muriera violentamente, pues en parte de su pontificado la Iglesia romana pudo vivir un período de relativa paz. Por ello conviene presentar su condición de mártir como tradición venerable y no como hecho documentalmente seguro.

Su importancia no depende de disponer de muchos detalles biográficos. Lino representa la continuidad entre la generación apostólica y la organización estable de la Iglesia de Roma. Su nombre aparece en las antiguas listas episcopales como testimonio de una comunidad que, después de la muerte de Pedro y Pablo, continuó transmitiendo la fe y estructurando su ministerio pastoral.

Patronazgos y lugares

San Lino está vinculado principalmente a Roma y a la memoria de los primeros obispos de la sede romana. Algunas tradiciones locales de Toscana, especialmente en torno a Volterra, conservan también su recuerdo. No posee un patronazgo universal de gran difusión comparable al de otros santos.

Atributos e iconografía

Vestiduras episcopales de la Iglesia antigua, rollo o códice de las Escrituras, cruz sencilla y elementos de la Roma del siglo I. Puede aparecer cerca de una representación de san Pedro como signo de sucesión apostólica. Deben evitarse tiaras papales medievales y vestimentas anacrónicas.

Devoción y legado

Su memoria invita a rezar por la fidelidad de los pastores de la Iglesia y por la transmisión íntegra de la fe de generación en generación. También ayuda a contemplar la Iglesia primitiva no como una realidad idealizada, sino como una comunidad que debió organizarse y perseverar en medio de persecuciones, conflictos políticos y desafíos doctrinales.

Oraciones o escritos

No se conservan escritos auténticos de san Lino. Las fuentes principales para conocerlo son Ireneo de Lyon, Eusebio de Cesarea, las antiguas listas episcopales romanas y, con mayor cautela histórica, el Liber Pontificalis.

Fuentes de consulta

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