Noveno mandamiento: pureza de corazón

«No desearás la mujer de tu prójimo» (Dt 5,21). El Catecismo lo une al sexto mandamiento: «El noveno mandamiento pone en guardia contra el desorden o concupiscencia de la carne» (n. 2529). Y recuerda la bienaventuranza: «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8; n. 2518).

Noveno mandamiento: pureza de corazón
Noveno mandamiento: pureza de corazón
Tipo de ficha

Mandamiento

Lectura

3 min

Qué manda

Según la división del Catecismo, el Decálogo de Ex 20,17 se reparte en dos mandamientos: el noveno y el décimo. En el Deuteronomio aparecen separados de forma más clara: «No desearás la mujer de tu prójimo, no codiciarás su casa, su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno: nada que sea de tu prójimo» (Dt 5,21). El noveno se refiere al deseo desordenado de la carne; el décimo, a los bienes ajenos.

El Catecismo comenta que «San Juan distingue tres especies de codicia o concupiscencia» (n. 2514), y lo organiza en dos partes: la purificación del corazón y el combate por la pureza.

En la Biblia

Jesús lleva el mandamiento al corazón: «Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5,28). Y promete: «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). El Catecismo lo explica así: «El corazón es la sede de la personalidad moral» (n. 2517).

Cómo se vive

El Catecismo habla de purificación y de combate, los dos apartados de su comentario. De purificación: «El Bautismo confiere al que lo recibe la gracia de la purificación de todos los pecados» (n. 2520). El combate por la pureza ocupa la segunda parte del artículo.

El resumen lo dice con claridad: Jesús recuerda que el adulterio empieza en el corazón (n. 2528) y el noveno mandamiento pone en guardia contra el desorden o concupiscencia de la carne (n. 2529). Por eso este mandamiento se vive sobre todo en el interior: en la mirada, en los pensamientos y en los deseos.

Qué dice la Iglesia

El Catecismo trata este mandamiento en los nn. 2514-2533. Lo organiza en dos apartados: «La purificación del corazón» y «El combate por la pureza». Es el mandamiento que une el sexto con las bienaventuranzas: la pureza del corazón lleva a ver a Dios.

Para el examen de conciencia

Preguntas para el examen de conciencia (propuesta de esta web): ¿cuido mi corazón, mi mirada y mi imaginación? ¿Alimento pensamientos o deseos que dañan mi fidelidad y mi dignidad? ¿Rezo y recibo los sacramentos para vivir con un corazón limpio?

La guía Cómo confesarse bien te ayuda a prepararlo; y Las bienaventuranzas, a ver a dónde conduce la pureza de corazón.

Para profundizar

Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 2514-2533 (el noveno mandamiento). Textos clave de la Escritura: Ex 20,17; Dt 5,21; Mt 5,8; Mt 5,27-28.

Fuentes de consulta

Scroll al inicio