
22 de septiembre — el Martirologio y la tradición occidental recuerdan a san Mauricio y sus compañeros mártires de Agauno, vinculados a la llamada Legión Tebana. No es una memoria del Calendario Romano General actual, pero Vatican News los presenta como el principal santo del día 22 y su celebración tiene especial importancia en Saint-Maurice d’Agaune, Valais, Suiza.
Santos Mauricio y compañeros: mártires de Agauno y la Legión Tebana
San Mauricio y sus compañeros son los célebres mártires de Agauno, actual Saint-Maurice en el cantón suizo del Valais. La tradición, transmitida sobre todo por san Euquerio de Lyon en el siglo V, los presenta como soldados cristianos procedentes de la Tebaida egipcia que prefirieron morir antes que obedecer órdenes contrarias a su fe. La existencia de un culto muy antiguo en Agauno está bien documentada; los detalles sobre una legión completa de miles de soldados pertenecen a una tradición hagiográfica cuya historicidad exacta sigue siendo debatida.
Índice de la ficha
- El significado de su nombre
- El personaje en la Biblia
- Vida y vocación
- Patronazgos y lugares
- Atributos e iconografía
- Devoción y legado
- Oraciones o escritos
- Oración
- Frases
- Fuentes de consulta
El significado de su nombre
Mauricio procede del latín Mauritius, relacionado con Maurus, término que originalmente designaba a una persona procedente de Mauritania y que después se convirtió en nombre propio. La tradición llama a sus compañeros Exuperio, Cándido, Víctor, Inocencio y otros nombres en distintas recensiones. El grupo es conocido como los Mártires de Agauno o la Legión Tebana.
El personaje en la Biblia
San Mauricio y sus compañeros no aparecen en la Biblia. Su tradición se relaciona especialmente con Hechos 5,29, «hay que obedecer a Dios antes que a los hombres», y con Mateo 10,28-32, sobre no renegar de Cristo ante la persecución. También resulta apropiado Romanos 13,1-7, leído junto con los límites morales de la obediencia: el cristiano reconoce la autoridad legítima, pero no puede ejecutar una orden que contradiga gravemente la conciencia y la ley de Dios. Esta tensión entre deber militar y fidelidad religiosa es precisamente el núcleo de la tradición de Agauno.
Vida y vocación
La memoria de san Mauricio y sus compañeros está unida a Agauno, localidad situada en un estrechamiento estratégico del valle del Ródano, hoy Saint-Maurice, en el cantón suizo del Valais. La tradición sitúa allí, hacia finales del siglo III o comienzos del IV, el martirio de un grupo de soldados cristianos que se negó a cumplir órdenes consideradas incompatibles con su fe.
El relato clásico procede de la Passio Acaunensium martyrum atribuida a san Euquerio, obispo de Lyon, escrita en la primera mitad del siglo V. Según esta narración, una legión procedente de la Tebaida egipcia formaba parte del ejército del emperador Maximiano. El grupo estaba compuesto por cristianos y era dirigido por Mauricio, acompañado por oficiales como Exuperio y Cándido.
La razón concreta de la desobediencia cambia ligeramente según las versiones. Algunas hablan de la negativa a participar en sacrificios paganos; otras, de la negativa a perseguir o matar a cristianos; y otras combinan ambos motivos. El emperador habría ordenado entonces una primera decimación de la unidad. Ante la persistencia de los soldados en su negativa, se habría realizado una segunda decimación y finalmente el exterminio de todo el grupo.
La cifra tradicional de 6.600 soldados y la existencia de una legión entera formada exclusivamente por cristianos procedentes de Tebas han generado un prolongado debate histórico. La organización militar romana conocida no permite confirmar sin dificultad todos los detalles del relato. Tampoco se conserva documentación contemporánea del supuesto episodio. Por ello una presentación rigurosa debe distinguir el antiguo culto a los mártires de Agauno —bien atestiguado— de la reconstrucción literal de todos los elementos de la Passio.
La propia Abadía de Saint-Maurice conserva la tradición de que hacia el año 380 Teódulo, primer obispo conocido del Valais, reunió o trasladó restos atribuidos a los mártires y construyó una primera basílica en su honor. Este dato señala que antes de la redacción de Euquerio ya existía una memoria local suficientemente importante como para generar un santuario.
En el año 515 el rey burgundio Segismundo fundó o reorganizó en Agauno un gran monasterio dedicado a los mártires e introdujo allí la laus perennis, una forma de alabanza litúrgica continua mantenida por comunidades monásticas organizadas por turnos. La fundación convirtió el santuario de san Mauricio en uno de los centros religiosos más influyentes de la Europa altomedieval.
Durante los siglos siguientes reyes, emperadores y nobles favorecieron el culto. La abadía reunió un tesoro excepcional de relicarios y objetos litúrgicos, y el nombre de Mauricio se difundió por regiones de Suiza, Francia, Alemania, Italia y Europa central. La memoria del soldado que prefirió obedecer a Dios antes que ejecutar una orden injusta resultó especialmente poderosa dentro de sociedades donde autoridad política, guerra y religión estaban estrechamente relacionadas.
La iconografía medieval convirtió a Mauricio en un caballero cristiano. Un desarrollo de gran importancia se produjo en el Sacro Imperio, donde algunas imágenes comenzaron a representarlo como un hombre africano de piel negra, subrayando el supuesto origen egipcio de la Legión Tebana. La célebre escultura de la catedral de Magdeburgo, del siglo XIII, es uno de los ejemplos más antiguos y significativos de un santo negro representado con rasgos individualizados en el arte medieval europeo.
La tradición de Agauno incluye también a Exuperio, Cándido, Inocencio y Víctor, aunque las listas no son uniformes. Algunas memorias regionales asociaron posteriormente otros mártires a la Legión Tebana en ciudades muy alejadas del Valais. Esa expansión devocional demuestra la enorme influencia del relato, pero no permite asumir automáticamente que todos esos grupos pertenecieran históricamente a una misma unidad militar.
El lugar central de la devoción sigue siendo la Abadía de Saint-Maurice. Su comunidad considera que su misión histórica consiste precisamente en honrar la memoria de Mauricio y sus compañeros. Cerca del monasterio, la capilla de Vérolliez marca el lugar donde la tradición sitúa el martirio y continúa recibiendo peregrinos.
San Mauricio adquirió patronazgos relacionados con soldados, infantería y determinadas unidades militares, además de numerosas iglesias, ciudades y comunidades europeas que lo adoptaron como protector local. Estas asociaciones son fruto de siglos de culto y no deben confundirse con una proclamación universal única para todas las fuerzas armadas.
La importancia actual de Mauricio reside especialmente en el problema moral planteado por su tradición: ¿qué debe hacer una persona cuando una autoridad legítima exige una acción que considera gravemente injusta? La leyenda martirial responde poniendo la conciencia cristiana por encima de la obediencia ciega. Precisamente este mensaje explica que, más allá de la discusión histórica sobre el número de soldados o la composición de la legión, el culto haya conservado una fuerte capacidad simbólica durante más de quince siglos.
Patronazgos y lugares
El principal centro geográfico de la devoción es Saint-Maurice d’Agaune, en el cantón suizo del Valais, donde la abadía fundada en 515 mantiene viva la memoria de los mártires y conserva un extraordinario tesoro de reliquias. San Mauricio ha sido venerado durante siglos como protector de soldados y, en diversas regiones europeas, de la infantería y de unidades militares concretas. Su culto tuvo enorme importancia en Suiza, Francia, Alemania, Austria e Italia y fue especialmente favorecido por monarcas del Sacro Imperio. Numerosas localidades e iglesias europeas llevan su nombre. En España y Latinoamérica existen templos y poblaciones dedicados a san Mauricio, pero no se ha localizado un patronazgo nacional de especial relevancia. Los patronazgos militares son antiguos y amplios, aunque deben entenderse como tradición devocional y no como una única proclamación universal sobre todos los ejércitos.
Atributos e iconografía
San Mauricio suele representarse como soldado u oficial romano con armadura, lanza, espada, escudo y palma del martirio. En el arte medieval germánico aparece a veces como caballero negro de origen africano, reflejo de la tradición que situaba a la legión en la Tebaida egipcia. Para una imagen históricamente prudente conviene representar un grupo de soldados tardo-romanos de procedencias diversas, con pequeñas cruces o palmas, evitando convertir la escena en una batalla. La espada puede aludir al martirio, pero la clave iconográfica debe ser la negativa a una orden injusta y no la violencia.

Devoción y legado
La devoción a san Mauricio y sus compañeros propone una reflexión cristiana sobre conciencia, autoridad y responsabilidad personal. La tradición no glorifica la guerra: presenta soldados que, precisamente por su fe, establecen un límite moral a la obediencia. La peregrinación a Saint-Maurice permite conectar esa espiritualidad con un lugar de culto continuo desde la Antigüedad tardía. El 22 de septiembre puede rezarse especialmente por militares, fuerzas de seguridad y personas sometidas a órdenes difíciles, para que sepan distinguir entre obediencia legítima y participación en la injusticia.
Oraciones o escritos
No se conservan escritos de san Mauricio ni de sus compañeros. La fuente literaria principal es la Passio Acaunensium martyrum de san Euquerio de Lyon, compuesta en el siglo V, más de un siglo después de la fecha tradicional del martirio. También son importantes las tradiciones litúrgicas y la documentación arqueológica e institucional de Agauno. La antigüedad del culto y del santuario puede estudiarse históricamente; en cambio, la cifra de 6.600 soldados, la composición exacta de la legión y algunos discursos puestos en boca de Mauricio pertenecen al relato hagiográfico y no a un acta contemporánea del proceso.
Oración
Señor Jesucristo, que según la antigua memoria de la Iglesia diste fortaleza a san Mauricio y a sus compañeros para anteponer la conciencia y la fidelidad a toda orden injusta, concédenos valentía para servir al bien sin obedecer al mal. Protege a quienes trabajan en las fuerzas armadas y de seguridad, ilumina sus decisiones y haz que toda autoridad esté al servicio de la dignidad humana y de la paz. Amén.
Frases
- La tradición de san Mauricio enseña que la obediencia no elimina la responsabilidad moral personal.
- El culto de Agauno es históricamente antiguo aunque los detalles de la Legión Tebana sean discutidos.
- Un soldado cristiano puede servir a la autoridad sin entregar su conciencia.
- Saint-Maurice conserva desde hace siglos la memoria de quienes prefirieron morir antes que actuar contra su fe.
- La fuerza de estos mártires no está en combatir, sino en negarse a cometer una injusticia.
Fuentes de consulta
Vatican News, santoral del 22 de septiembre, «Santos Mauricio y compañeros»: https://www.vaticannews.va/en/saints/09/22.html
Vatican News, «Sts. Maurice and Companions, soldiers and Martyrs»: https://www.vaticannews.va/en/saints/09/22/sts--maurice--and-companions--soldiers--and-martyrs.html
Abadía de Saint-Maurice, historia y patrimonio: https://www.abbaye-stmaurice.ch/fr/culture-patrimoine/
Abadía de Saint-Maurice, capilla de Vérolliez: https://www.abbaye-stmaurice.ch/fr/communaute-des-chanoines/chapelles-223
Abadía de Saint-Maurice, sitio oficial: https://www.abbaye-stmaurice.ch/
Abadía de Saint-Maurice, publicación sobre la Passio de los mártires de Agauno: https://www.abbaye-stmaurice.ch/media/document/0/echo-09.pdf



