25OCT

Memoria de los santos Crisanto y Daría, mártires, en el Martirologio Romano

Santos Crisanto y Daría: esposos y mártires de Roma

Los santos Crisanto y Daría fueron una pareja de mártires romanos del siglo III, venerados desde la Antigüedad en la vía Salaria Nueva. Según la tradición, ella era sacerdotisa de Vesta y él hijo de un patricio; ambos se convirtieron, vivieron su matrimonio en continencia y murieron sepultados vivos por su fe.

Santos Crisanto y Daría: esposos y mártires de Roma
Santos Crisanto y Daría: esposos y mártires de Roma
Fiesta

25 de octubre

Tipo de ficha

Mártir o mártires

Lectura

4 min

El significado de su nombre

Crisanto procede del griego Chrysánthos, «flor de oro» (chrysós, «oro», y ánthos, «flor»). Daría es la forma femenina de Darío, nombre de origen persa. Según la tradición, Crisanto nació en Alejandría y era hijo de Polemio, patricio romano.

El personaje en la Biblia

Su testimonio puede iluminarse con Mateo 10,32-33, sobre confesar a Cristo ante los hombres; Apocalipsis 2,10, sobre la fidelidad hasta la muerte; y Romanos 8,35-39, sobre el amor de Cristo que ninguna persecución puede arrebatar.

Vida y vocación

Según el relato tradicional, Crisanto nació en Alejandría y era hijo del patricio Polemio, que se trasladó con él a Roma en tiempos del emperador Numeriano. Allí Crisanto entró en contacto con los Evangelios, fue instruido por el presbítero Carpóforo y recibió el bautismo. Su padre, que deseaba apartarlo del cristianismo, le propuso casarse con Daría, sacerdotisa de Vesta.

Crisanto habló a Daría de Jesucristo y ella se convirtió. Ambos vivieron el matrimonio en continencia y se dedicaron a la caridad y al anuncio del Evangelio, con el fruto de numerosas conversiones en la sociedad romana.

Denunciados ante el tribuno Claudio, fueron sometidos a diversos tormentos. El relato cuenta que Daría fue enviada a un lupanar, donde un león escapado del circo habría protegido su integridad. Finalmente comparecieron ante Numeriano, que ordenó sepultarlos vivos en un arenal de la vía Salaria Nueva, hacia los años 283-284.

Conviene distinguir entre lo seguro y lo legendario. Los nombres de Crisanto y Daría aparecen ya en el Martirologio Jeronimiano y el papa san Dámaso les dedicó sus alabanzas, lo que prueba la antigüedad de su culto. En cambio, los detalles de su pasión proceden de un relato posterior y deben leerse con prudencia.

Según la tradición, en el siglo IX sus reliquias fueron trasladadas a Prüm y poco después a Münstereifel. En 2008 aparecieron bajo el altar mayor de la catedral de Reggio Emilia los esqueletos de una pareja joven romana, datados por carbono 14 entre los siglos I y IV; la identificación con Crisanto y Daría es posible, pero no segura.

Patronazgos y lugares

Son patronos de Reggio Emilia, en Italia, y se les venera en Roma, donde se levantó un santuario sobre el lugar de su sepultura, y en Münstereifel, en Alemania, donde se conservan las reliquias que la tradición les atribuye. La devoción popular los propone como modelo de matrimonio cristiano.

Atributos e iconografía

Se representan como una pareja de jóvenes romanos con vestimenta de la época y la palma del martirio. Daría puede aparecer acompañada de un león, en recuerdo del relato de su protección. A veces se muestran también la tierra o el arenal que aluden a su sepultura.

Devoción y legado

Se pide su intercesión por los matrimonios, por los jóvenes que buscan vivir su fe con coherencia y por quienes sufren hostilidad a causa del Evangelio.

Oraciones o escritos

No se conservan escritos de Crisanto y Daría. Su historia nos llega por la Pasión de los santos, un relato posterior con elementos legendarios, por el elogio del papa san Dámaso y por el Martirologio Romano. Calderón de la Barca los llevó al teatro en su obra

«Los dos amantes del cielo»

Fuentes de consulta

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