Bienaventurados los mansos: la segunda bienaventuranza
«Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra» (Mt 5,4) llama dichosos a los que no se imponen por la fuerza. La mansedumbre no es debilidad ni falta de carácter: es dominio de uno mismo puesto al servicio de los demás, y Jesús la presenta como rasgo propio: «manso y humilde de corazón».

Bienaventuranza
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El significado de las palabras
La palabra griega es praeis (singular praýs), «manso, apacible, amable». En la ética griega designaba la virtud que se sitúa entre la ira desmedida y la indiferencia: enfadarse cuando hay que enfadarse y como hay que hacerlo. No tiene el sentido de «blandengue» que a veces damos hoy a la palabra «manso».
En la Biblia se une a la humildad. Detrás vuelve a estar anawim, los humildes que confían en el Señor. La palabra se aplica a Moisés, «un hombre muy humilde, más que hombre alguno sobre la haz de la tierra» (Nm 12,3), y a Jesús, que se presenta como «manso y humilde de corazón» (Mt 11,29).
La «tierra» que poseen los mansos remite a la tierra prometida de Israel y, en la lectura cristiana, a la creación renovada y al Reino.
En la Biblia
Mateo 5,4 recoge el Salmo 37: «poseerán la tierra los humildes» (Sal 37,11). En el propio Evangelio de Mateo, Jesús se llama a sí mismo «manso y humilde de corazón» (Mt 11,29) y entra en Jerusalén como el rey que anunció Zacarías: «tu Rey viene a ti, manso» (Mt 21,5; Zac 9,9).
Pablo cuenta la mansedumbre entre los frutos del Espíritu (Gál 5,23) y pide corregir al hermano «con espíritu de mansedumbre» (Gál 6,1). Pedro la liga al testimonio: dar razón de la esperanza «con dulzura y respeto» (1 Pe 3,15-16).
Qué enseña
Es la segunda en el orden de la Biblia de Jerusalén y de la Vulgata; algunas ediciones modernas la colocan en tercer lugar, después de los que lloran. El papa Francisco la comenta en este mismo lugar en Gaudete et exsultate. La promesa de poseer la tierra choca con la experiencia: parece que la heredan los que se imponen. Jesús afirma lo contrario, y su propia vida lo muestra: no responde con violencia ni en el huerto ni ante Pilato.
Santo Tomás de Aquino estudia la mansedumbre como la virtud que modera la ira (Suma Teológica, II-II, q. 157). No consiste en callarse ni en ceder siempre, sino en no dejar que la ira decida por uno.
Un testigo que la vivió
San Francisco de Sales, obispo de Ginebra (1567-1622), fue conocido por su trato amable y paciente, incluso con quienes lo rechazaban. Escribió la Introducción a la vida devota (1609) y fue declarado doctor de la Iglesia en 1877. Su memoria es el 24 de enero. Su ficha en esta web recorre su historia.
Cómo se vive hoy
Algunas maneras de vivirla: contar hasta diez antes de responder y no devolver el golpe; corregir sin humillar; defender una idea sin pisar a quien piensa distinto; renunciar a tener siempre la última palabra. La mansedumbre no es callarse: es hablar sin violencia.
Francisco la formula así: «Reaccionar con humilde mansedumbre, esto es santidad» (Gaudete et exsultate, nn. 71-74).
Voces de la Iglesia
El Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 1716-1729) presenta las bienaventuranzas como respuesta al deseo de felicidad que Dios puso en el corazón humano y como camino hacia el Reino.
Santo Tomás de Aquino trata la mansedumbre en la Suma Teológica (II-II, q. 157) y Benedicto XVI dedica el capítulo cuarto de Jesús de Nazaret (2007) al Sermón del monte.
Fuentes de consulta
- Biblia de Jerusalén (Desclée de Brouwer): Mateo 5,4; 11,29; 21,5; Salmo 37,11; Números 12,3; Zacarías 9,9; Gálatas 5,23; 6,1; 1 Pedro 3,15-16.
- Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1716-1729: https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a2_sp.html
- Papa Francisco, Gaudete et exsultate, nn. 67-94: https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html
- Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, q. 157 (clemencia y mansedumbre): https://www.newadvent.org/summa/3157.htm
- Benedicto XVI, Jesús de Nazaret (2007), capítulo 4.
- Aristóteles, Ética a Nicómaco, IV, 5.
- San Francisco de Sales en esta web: https://jesushistoriaviva.com/santos/san-francisco-de-sales/
- Las nueve bienaventuranzas en esta web: https://jesushistoriaviva.com/las-bienaventuranzas/




