Josaba aparece durante uno de los momentos más peligrosos de la historia de la monarquía de Judá. Tras la muerte de Ocozías, Atalía intenta eliminar a la descendencia real y apoderarse del trono. En medio de aquella violencia, Josaba toma al pequeño Joás, lo aparta de la matanza y lo oculta junto a su nodriza. El niño permanece escondido durante seis años y, en el séptimo, es proclamado rey bajo la dirección del sacerdote Joiada. La Biblia dedica muy pocas líneas a Josaba, pero una decisión suya cambia el rumbo de la dinastía: sin su intervención, la continuidad inmediata de la casa de David en Jerusalén habría quedado interrumpida. Después del rescate, ella desaparece casi por completo del relato. Su silencio posterior, sin embargo, no disminuye el alcance de lo que hizo.
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- ¿Quién fue Josaba en la Biblia?
- Josaba, Josabet, Joseba y Jehosheba: por qué cambia su nombre
- La familia de Josaba: hija de Joram y hermana de Ocozías
- ¿Era Josaba hija de Atalía?
- El momento de crisis: la muerte de Ocozías y el ascenso de Atalía
- ¿Atalía intentó matar a todos los descendientes de David?
- El rescate de Joás: la decisión que cambió la historia
- ¿Dónde escondió Josaba a Joás?
- Seis años oculto en el templo
- Josaba y Joiada: una unión entre palacio y sacerdocio
- ¿Participó Josaba en la conspiración contra Atalía?
- La coronación de Joás a los siete años
- Reyes y Crónicas cuentan la caída de Atalía de manera diferente
- ¿Por qué la decisión de Josaba preservó la línea de David?
- Joás: el niño que Josaba salvó
- La ironía de Zacarías, hijo de Joiada
- ¿Qué pasó con Josaba después del rescate?
- ¿Se sabe dónde vivió o dónde fue enterrada?
- La arqueología y el reinado de Joás
- Josaba en la tradición judía y cristiana
- Josaba en la investigación actual
- El legado de Josaba
- Qué no sabemos de Josaba
- Preguntas frecuentes sobre Josaba y Joás
- Conclusión: la mujer que salvó al heredero antes de desaparecer del relato
- Fuentes y pasajes para profundizar
Josaba —llamada también Josabet, Joseba, Jehosheba o Jehoshabeath según la traducción— aparece en 2 Reyes 11:2-3 y 2 Crónicas 22:11-12. Es hija del rey Joram de Judá, hermana de Ocozías y, según Crónicas, esposa del sacerdote Joiada. Su sobrino Joás era todavía un niño cuando Atalía intentó destruir a la familia real.
La intervención de Josaba es breve y concreta: toma a Joás de entre los príncipes destinados a morir, lo esconde con su nodriza y evita que Atalía lo encuentre. Todo lo demás —los seis años de ocultamiento, la conspiración de Joiada, la coronación del niño y la caída de Atalía— solo es posible porque aquel primer rescate tuvo éxito.
¿Quién fue Josaba en la Biblia?
Josaba fue una princesa de Judá perteneciente a la casa real de David. 2 Reyes 11:2 la identifica como hija del rey Joram y hermana de Ocozías. 2 Crónicas 22:11 añade un dato decisivo: estaba casada con Joiada, el sacerdote. Esa combinación la situaba en un lugar excepcional entre palacio y templo.
El texto no ofrece su edad, el nombre de su madre ni información sobre su infancia. Tampoco cuenta cómo llegó a casarse con Joiada ni qué papel desempeñaba normalmente dentro del entorno sacerdotal. La conocemos únicamente en el momento en que la sucesión davídica entra en crisis.
Su importancia no procede de haber gobernado, profetizado o dirigido públicamente una reforma. Procede de una acción realizada en secreto. La monarquía continúa porque una mujer vinculada a la familia real decide sacar a un niño del lugar donde estaban siendo eliminados los herederos.
Josaba, Josabet, Joseba y Jehosheba: por qué cambia su nombre
Las traducciones españolas no utilizan siempre la misma forma del nombre. Algunas Biblias escriben Josaba; otras, Josabet o Joseba. En estudios en inglés aparecen Jehosheba y Jehoshabeath.
La diferencia refleja dos formas hebreas relacionadas conservadas en Reyes y Crónicas. No se trata de dos mujeres distintas. 2 Crónicas incluso permite reconocer expresamente que la Josabet allí mencionada es la misma hermana de Ocozías que aparece en Reyes.
El nombre se suele relacionar con el elemento divino Yeho y con la raíz hebrea asociada al juramento, de donde proceden traducciones como “YHWH ha jurado” o “juramento de YHWH”. Como ocurre con muchos nombres antiguos, conviene no construir una interpretación psicológica del personaje únicamente a partir de la etimología.
La familia de Josaba: hija de Joram y hermana de Ocozías
Joram de Judá era hijo de Josafat y reinó en Jerusalén antes de Ocozías. Se casó con una mujer de la casa de Acab, identificada en Reyes como Atalía. Su reinado acercó políticamente a Judá con la dinastía del reino del norte.
Ocozías, hijo de Joram, reinó muy poco tiempo. Durante la revuelta de Jehú contra la casa de Acab, Ocozías quedó atrapado en el conflicto y murió. Su desaparición dejó un vacío de poder en Judá y creó el contexto inmediato en el que Atalía actuó.
Josaba pertenecía, por tanto, a la misma generación de Ocozías. El texto la llama su hermana, lo que la convierte en tía del pequeño Joás.
¿Era Josaba hija de Atalía?
La Biblia no lo dice. Sabemos que Josaba era hija de Joram y hermana de Ocozías. Sabemos también que Atalía era madre de Ocozías. Pero ningún pasaje identifica expresamente a Atalía como madre de Josaba.
Por eso existen dos posibilidades. Josaba pudo ser hija de Joram y Atalía, en cuyo caso actuó contra su propia madre para salvar a su sobrino. También pudo ser hija de Joram con otra mujer y, por tanto, hermanastra de Ocozías y posiblemente hijastra de Atalía.
El silencio es importante. Presentar como seguro que Atalía era su madre añade al relato un drama familiar que el texto bíblico no confirma. Lo más exacto es hablar de una relación segura entre Josaba y Ocozías, y de una maternidad posible pero no demostrada respecto a Atalía.
El momento de crisis: la muerte de Ocozías y el ascenso de Atalía
La historia de Josaba comienza realmente después de la muerte de Ocozías. 2 Reyes 11 afirma que Atalía, al ver que su hijo había muerto, se levantó y destruyó “toda la descendencia real”. 2 Crónicas 22 presenta el mismo movimiento: Atalía intenta exterminar a la descendencia de la casa de Judá para apoderarse del poder.
Los textos describen una eliminación violenta de posibles herederos, pero no proporcionan una lista completa de víctimas ni explican cómo se organizó la matanza. El objetivo narrativo es claro: la continuidad de la dinastía de Jerusalén entra en peligro extremo.
Esto ocurre en un contexto de enorme inestabilidad regional. La revuelta de Jehú había derribado a la casa de Acab en Israel y había alcanzado también a miembros de la familia real de Judá. El reino del sur había perdido a su rey y a varios miembros de su élite en un espacio muy breve de tiempo.

¿Atalía intentó matar a todos los descendientes de David?
Reyes utiliza una expresión amplia: Atalía destruyó la “descendencia real”. Crónicas habla de la descendencia de la casa de Judá. Dentro de la narración, Joás aparece como el único heredero infantil nombrado que logra escapar.
Sin embargo, conviene evitar una afirmación más grande que el propio texto. La casa de David tenía ramas familiares extensas y el relato no demuestra que Joás fuera literalmente el último varón biológico descendiente de David existente en todo Judá. Lo que sí estaba en juego era la continuidad inmediata de la línea real que ocupaba el trono de Jerusalén.
Por eso decir que Josaba “preservó la descendencia real” es correcto en el sentido dinástico que ofrecen Reyes y Crónicas. Su acción mantiene viva la sucesión desde Ocozías hacia Joás y las generaciones que seguirán.
El rescate de Joás: la decisión que cambió la historia
En medio de la matanza, Josaba toma a Joás y lo “roba” o lo “saca furtivamente” de entre los hijos del rey que estaban siendo ejecutados. La elección verbal transmite secreto y urgencia. No se trata de un traslado oficial, sino de una extracción clandestina.
Joás era hijo de Ocozías. Cuando años después es coronado tiene siete años y el texto afirma que había permanecido escondido durante seis; por tanto, debía de ser aproximadamente un niño de un año cuando fue rescatado.
Josaba no actúa sola en sentido práctico. El pequeño está acompañado por su nodriza, una mujer cuyo nombre tampoco se conserva. La supervivencia cotidiana de un niño tan pequeño dependía necesariamente de cuidados constantes. La narración recuerda a Josaba como autora de la maniobra de rescate, pero la nodriza pertenece igualmente a la historia de su supervivencia.

¿Dónde escondió Josaba a Joás?
2 Reyes 11:2 y 2 Crónicas 22:11 dicen que primero fue colocado con su nodriza en una habitación o cámara de camas. Después, 2 Reyes 11:3 afirma que estuvo escondido en la casa del Señor durante seis años.
Esto ha llevado a distintas reconstrucciones. La primera habitación pudo pertenecer a dependencias vinculadas al templo, especialmente si aceptamos el dato de Crónicas de que Josaba era esposa de Joiada. Otra posibilidad es que el traslado al templo ocurriera después del rescate inicial.
El texto no ofrece un plano del edificio ni permite identificar una estancia arqueológica. Hablar de “la habitación donde Josaba escondió a Joás” como si hoy pudiera localizarse sería ir más allá de la evidencia.
Seis años oculto en el templo
Joás permaneció escondido mientras Atalía gobernaba. Mantener oculto a un niño durante seis años habría requerido mucho más que un solo momento de valentía. Hacían falta alimento, vestido, cuidado, disciplina del secreto y personas de confianza.
La Biblia no describe quién componía esa red. Sabemos de la nodriza, de Josaba y, por Crónicas, de Joiada. Todo intento de enumerar otros sacerdotes o sirvientes implicados es una reconstrucción posible, no un dato explícito.
El silencio también impide saber cuánto tiempo estuvo Josaba personalmente al cuidado del niño. Es razonable pensar que su posición como esposa de Joiada facilitaba el ocultamiento, pero los textos dejan el protagonismo posterior al sacerdote.

Josaba y Joiada: una unión entre palacio y sacerdocio
El dato de que Josaba era esposa de Joiada aparece expresamente en 2 Crónicas 22:11. Reyes, en cambio, la presenta como hija del rey y hermana de Ocozías, pero no menciona su matrimonio.
Esta diferencia es importante para entender cómo trabajan las dos obras. Crónicas concede más espacio al templo, a sacerdotes y levitas, y su versión del derrocamiento de Atalía acentúa el papel de esos grupos. El matrimonio de Josaba con Joiada encaja perfectamente dentro de ese énfasis.
Si el dato refleja una tradición histórica antigua, Josaba era un puente extraordinario entre dos instituciones: había nacido dentro de la casa real y vivía vinculada al sacerdocio de Jerusalén. Esa posición pudo hacer posible que un príncipe desapareciera del ámbito palaciego y encontrara refugio dentro del espacio sagrado.
¿Participó Josaba en la conspiración contra Atalía?
Después del rescate, el texto deja de atribuir acciones a Josaba. En el séptimo año, es Joiada quien convoca a los comandantes, establece pactos, organiza las guardias y muestra al hijo del rey.
Es posible imaginar que Josaba conocía el plan, que participó en la crianza del niño y que compartía el objetivo de restaurarlo al trono. Pero la Biblia no describe su papel en la preparación del golpe. Convertirla en directora secreta de toda la conspiración sería una reconstrucción moderna.
Su acción comprobable ya es suficientemente decisiva: sin el niño vivo no había rey que proclamar seis años después.
La coronación de Joás a los siete años
En el séptimo año, Joiada hace pública la existencia del heredero. Los guardias protegen al niño, se le coloca la corona y el testimonio, es ungido y el pueblo aclama: “¡Viva el rey!”.
Atalía escucha el ruido, entra y descubre que existe un rey que ella creía eliminado. Grita “¡Traición! ¡Traición!”. Joiada ordena sacarla del recinto sagrado y es ejecutada fuera del templo. Después se establece un pacto entre el Señor, el rey y el pueblo, y se destruye el templo de Baal en la ciudad.
Joás comienza a reinar con siete años. La escena está narrada como una restauración del orden davídico y cultual después de los años de Atalía.

Reyes y Crónicas cuentan la caída de Atalía de manera diferente
Los dos relatos comparten la misma estructura general: supervivencia de Joás, seis años oculto, acción de Joiada, coronación, muerte de Atalía y restauración religiosa. Pero no son idénticos.
2 Reyes 11 da un papel muy visible a los guardias reales y a los caritas. 2 Crónicas 23 reorganiza la escena para destacar sacerdotes, levitas y representantes de Israel. Crónicas insiste además en que solo los sacerdotes y levitas deben entrar en determinadas zonas del templo.
La investigación moderna suele interpretar estas diferencias como parte de la teología del Cronista. Un estudio de 2023 sobre ambos relatos subraya precisamente que Crónicas intensifica el papel sacerdotal y levítico, la santidad del templo y la importancia de la restauración de la monarquía davídica.
¿Por qué la decisión de Josaba preservó la línea de David?
La monarquía de Judá se entendía a sí misma en relación con la promesa hecha a David. 2 Samuel 7 presenta una alianza en la que la casa y el reino de David reciben una continuidad especial. Textos posteriores vuelven repetidamente sobre esa esperanza.
Cuando Atalía elimina a los herederos y toma el trono, la narración crea la impresión de que esa continuidad está a punto de quebrarse. Joás constituye la rama real superviviente desde la cual continuará la sucesión: después vendrán Amasías, Uzías, Jotam, Acaz, Ezequías y las generaciones posteriores del reino de Judá.
Por ello, desde la perspectiva teológica de Reyes y especialmente de Crónicas, Josaba se convierte en una figura clave en la preservación de la casa de David. El texto no dice que ella actuara porque conociera una profecía específica o porque pensara en un futuro Mesías. Eso pertenece a interpretaciones posteriores. Lo que sí hace es salvar al heredero cuya supervivencia mantiene abierta la continuidad dinástica.
Joás: el niño que Josaba salvó
La historia posterior de Joás evita convertir el rescate en un relato demasiado simple. Durante los años en que Joiada lo guía, el rey hace lo recto y organiza reparaciones del templo. 2 Reyes 12 dedica buena parte de su reinado a esa restauración.
Crónicas introduce un giro más duro. Después de la muerte de Joiada, Joás escucha a otros dirigentes, abandona la orientación religiosa anterior y termina enfrentándose a Zacarías, hijo de Joiada. Cuando Zacarías denuncia al rey, Joás ordena que lo apedreen en el patio del templo.
Al final, fuerzas arameas atacan Judá y Joás acaba asesinado por sus propios servidores. La vida del niño rescatado no termina como una historia de fidelidad ininterrumpida.
La ironía de Zacarías, hijo de Joiada
2 Crónicas 24 relata que Zacarías, hijo de Joiada, fue ejecutado por orden de Joás. Esto produce una de las ironías más dolorosas del ciclo: la casa que había protegido al niño termina sufriendo violencia de parte del rey adulto.
¿Era Zacarías hijo de Josaba? Es posible, pero el texto no lo afirma. Crónicas llama a Josaba esposa de Joiada y llama a Zacarías hijo de Joiada, pero nunca identifica a la madre de Zacarías. Joiada pudo haber tenido hijos de Josaba, de otra esposa o de una unión anterior. No podemos convertir una posibilidad genealógica en certeza.
Incluso sin saber la maternidad, el contraste sigue siendo fuerte: Joás sobrevive gracias al hogar de Joiada y Josaba, y años después rompe con el legado de ese mismo sacerdote.
¿Qué pasó con Josaba después del rescate?
No lo sabemos. Después de 2 Reyes 11:2-3 y 2 Crónicas 22:11-12, Josaba deja de actuar de forma explícita. La coronación de Joás está protagonizada por Joiada, los guardias, los sacerdotes, los levitas y el pueblo.
No se conserva la fecha de su muerte, no sabemos si vio a Joás coronado, cuánto vivió después, si tuvo hijos propios, si participó en la educación del rey o si llegó a presenciar la reparación del templo.
La ausencia resulta especialmente llamativa porque fue la persona que hizo posible toda la restauración posterior. Como ocurre con otras mujeres bíblicas, la narración conserva la acción decisiva pero no una biografía completa.
¿Se sabe dónde vivió o dónde fue enterrada?
No. Ningún pasaje bíblico identifica su residencia concreta ni su tumba. El dato de que era esposa de Joiada ha llevado a pensar que pudo vivir en dependencias relacionadas con el templo o cerca de ellas, pero eso no puede demostrarse arqueológicamente.
Tampoco existe una inscripción antigua aceptada que mencione a Josaba por nombre. Su existencia histórica depende de las tradiciones literarias de Reyes y Crónicas.
La arqueología y el reinado de Joás
La arqueología puede ayudar a reconstruir el Judá del siglo IX a. C., pero no ha identificado a Josaba ni el lugar donde se escondió Joás. El marco general de conflictos entre las casas reales de Israel y Judá y las potencias arameas pertenece a un periodo conocido también por inscripciones y restos arqueológicos del Levante.
Existe además un objeto famoso llamado la “inscripción de Joás” o “Jehoash inscription”, una tablilla que parece describir reparaciones del templo de manera muy similar a 2 Reyes 12. Su autenticidad ha sido intensamente discutida. Un estudio petrográfico de Yuval Goren y colaboradores concluyó que la pátina sobre la inscripción mostraba señales de fabricación moderna y la consideró una falsificación; otros análisis arqueométricos han defendido que ciertos componentes de la pátina podrían ser antiguos.
Por esa controversia, la llamada inscripción de Joás no debe utilizarse como prueba segura de la historicidad de los episodios de 2 Reyes 11-12, y mucho menos como evidencia de Josaba.
Josaba en la tradición judía y cristiana
La recepción posterior ha tendido a recordar a Josaba como una mujer justa que protegió a un niño amenazado. Fuentes judías tardías la incluyen entre mujeres especialmente virtuosas de Israel, desarrollando una memoria mucho más amplia que la breve mención bíblica.
En la tradición cristiana su acción se ha conectado con la preservación de la línea davídica que, siglos después, será utilizada para expresar la identidad mesiánica de Jesús. Esta lectura forma parte de la teología cristiana posterior. Reyes y Crónicas, en cambio, presentan de manera inmediata la supervivencia de la monarquía de Judá.
También se han señalado paralelos literarios con otras historias de niños salvados de una matanza, especialmente Moisés. En ambos casos, mujeres actúan en secreto para preservar la vida de un niño amenazado por el poder. El paralelismo es sugerente, aunque no demuestra por sí mismo que un relato dependa literariamente del otro.
Josaba en la investigación actual
La investigación contemporánea estudia a Josaba dentro de varios debates: la construcción literaria de Atalía, la política del templo, la relación entre sacerdocio y monarquía, la memoria de la dinastía davídica y la representación de mujeres que actúan fuera de los centros formales de poder.
Una mujer que hace posible una restauración protagonizada después por hombres
Las lecturas feministas de Reyes han llamado la atención sobre una estructura frecuente: una mujer realiza una acción indispensable, pero el desarrollo político posterior se narra sobre todo a través de figuras masculinas. En 2 Reyes 11, Josaba salva al heredero; después, Joiada y los guardias ocupan el centro de la escena pública.
Esto no significa que el texto “olvide” completamente su importancia. Precisamente porque la menciona antes de la conspiración, el lector sabe que todo depende de una intervención previa realizada por ella y la nodriza.
El contraste entre Atalía y Josaba
La escena inicial enfrenta las acciones de dos mujeres de la familia real: una elimina herederos para consolidar el poder; la otra rescata a un heredero y lo oculta. La oposición ha sido utilizada tanto en lecturas teológicas tradicionales como en estudios feministas más críticos.
La investigación actual advierte, sin embargo, contra convertir a Atalía únicamente en una caricatura de “mujer malvada” y a Josaba en su simple opuesto moral. Los relatos proceden de tradiciones favorables a la dinastía davídica y hostiles al culto asociado con la casa de Acab. Analizar esa perspectiva ideológica no elimina la función heroica de Josaba dentro del relato, pero ayuda a entender cómo está construida la historia.
Reyes y Crónicas: dos memorias del mismo cambio de régimen
Un estudio publicado en 2023 comparó sistemáticamente los relatos de Atalía en Reyes y Crónicas. Su conclusión destaca que el Cronista amplía el papel de sacerdotes y levitas, protege con mayor rigor la santidad del templo y convierte la restauración de Joás en una reafirmación explícita del reino de David.
En ese marco, el dato adicional de que Josaba era esposa de Joiada adquiere especial relevancia: conecta la supervivencia de la casa real con el liderazgo sacerdotal que Crónicas desea resaltar.
Una lectura contemporánea de riesgo y agencia
Hoy Josaba suele estudiarse como ejemplo de agencia bajo riesgo. No dispone de un ejército ni de autoridad formal para detener a Atalía. Su margen de acción consiste en aprovechar acceso, parentesco y secreto para salvar una vida concreta.
Esta categoría resulta útil siempre que no proyectemos demasiado sobre su psicología. La Biblia no conserva una declaración en la que Josaba explique sus motivos, su miedo o sus creencias. Sabemos lo que hizo; no sabemos cómo describió interiormente aquella decisión.
El legado de Josaba
El legado de Josaba puede resumirse en una paradoja: apenas aparece, pero sin su aparición no existe la historia posterior de Joás. Su acción queda escondida dentro de una historia que pronto pasa al templo, a los militares y al trono, pero es la condición previa de todo lo que sigue.
También ofrece una imagen distinta del poder. Atalía ocupa el trono y dispone de capacidad para ordenar muertes; Josaba carece de esa autoridad. Sin embargo, una decisión privada derrota parcialmente el proyecto político de la reina antes de que nadie lo sepa.
Y su historia obliga a separar dos cosas: preservar una institución no garantiza la fidelidad moral de quien la hereda. Josaba salva a Joás y preserva la sucesión davídica, pero el rey adulto tomará decisiones que el propio libro de Crónicas condena. El valor del acto de Josaba no depende de idealizar toda la vida posterior del niño.
Qué no sabemos de Josaba
No sabemos quién fue su madre, qué edad tenía cuando murió Ocozías, cuándo se casó con Joiada, si tuvo hijos, si fue madre de Zacarías, cuánto participó en la crianza de Joás, si estuvo presente en la coronación, cómo reaccionó ante la muerte de Atalía ni cuándo murió.
Tampoco sabemos si fue ella quien mantuvo personalmente al niño oculto durante los seis años completos o si después del rescate esa responsabilidad quedó principalmente en manos de la nodriza, Joiada y una red sacerdotal.
Y no existe evidencia arqueológica directa que identifique su vivienda, su tumba o un objeto perteneciente a ella. Todo intento de completar esos silencios debe presentarse como reconstrucción o tradición, no como dato histórico.
Preguntas frecuentes sobre Josaba y Joás
Conclusión: la mujer que salvó al heredero antes de desaparecer del relato
Josaba entra en la historia cuando la casa real parece estar desintegrándose. No dirige tropas, no ocupa el trono y no pronuncia un discurso. Ve un niño amenazado y actúa antes de que sea demasiado tarde.
Seis años después, el niño que ella sacó de la matanza aparece públicamente como rey. La restauración es organizada por Joiada y respaldada por guardias, sacerdotes, levitas y pueblo, pero su condición previa había sido una decisión secreta tomada en el momento más peligroso.
Después, Josaba desaparece. No sabemos si presenció el buen comienzo de Joás, su deterioro posterior o el asesinato de Zacarías hijo de Joiada. La Biblia conserva únicamente aquello por lo que debía ser recordada: cuando la continuidad real estuvo amenazada, fue ella quien mantuvo vivo al heredero.
Fuentes y pasajes para profundizar
- 2 Reyes 11 — rescate de Joás, seis años de ocultamiento, conspiración de Joiada, coronación y muerte de Atalía.
- 2 Crónicas 22:10-12 — versión que identifica a Josaba/Josabet como esposa de Joiada.
- 2 Crónicas 23 — coronación de Joás y énfasis sacerdotal y levítico en la caída de Atalía.
- 2 Reyes 12 — reinado de Joás y reparación del templo.
- 2 Crónicas 24 — reinado de Joás, muerte de Joiada, asesinato de Zacarías y final del rey.
- 2 Samuel 7:12-16 — promesa dinástica a la casa de David, trasfondo teológico de la continuidad real.
- Jewish Encyclopedia: “Jehoshabeath” — síntesis histórica de Josaba/Josabet y su relación con Joiada y Joás.
- Jewish Encyclopedia: “Joash” — recepción del reinado de Joás y su rescate infantil.
- Oxford Bibliographies: “Athaliah” — bibliografía académica sobre Atalía, su identidad, reinado, cronología y personajes de su entorno, incluida Josaba.
- Hwang Sunwoo, “The Chronicler’s Intention Revealed in the Comparison of the Athaliah Accounts between Kings and Chronicles” (2023) — comparación reciente de 2 Reyes 11 y 2 Crónicas 22-23.
- Julie Faith Parker, “Queens and Other Female Characters: Feminist Interpretations of First and Second Kings” — panorama de la investigación feminista sobre las mujeres de Reyes, incluida Josaba.
- TheTorah.com: lectura de 2 Reyes 11 y el papel de Josaba — análisis literario de su acción secreta y los paralelos con mujeres que protegen a Moisés.
- Goren, Ayalon, Bar-Matthews y Schilman, “Authenticity Examination of the Jehoash Inscription” — estudio que considera moderna la inscripción atribuida a Joás.
- Rosenfeld et al., análisis arqueométrico de la “Jehoash Inscription” — estudio que defiende la antigüedad de la pátina y muestra el carácter todavía discutido del objeto.
MUJERES QUE CAMINARON CON DIOS
REINAS Y PROFETISAS · Libro III
Esta historia forma parte de Mujeres que caminaron con Dios · Reinas y profetisas, un recorrido por las mujeres que aparecen entre el reino, la crisis y la esperanza. La web profundiza en el texto, su contexto y sus interpretaciones; el libro invita a contemplar, meditar y caminar con cada historia.





