Jueves de la Octava de Pascua
Jueves de la Octava de Pascua: Jesús se aparece a los Once
El jueves de la octava de Pascua la Iglesia lee el relato en que Jesús resucitado se presenta ante los discípulos reunidos, les dice «Paz a vosotros», les muestra las manos y los pies y pide algo de comer. Es una de las apariciones que más insisten en que la resurrección no es un fantasma, sino una realidad con cuerpo.

1 de abril
Fiestas y celebraciones litúrgicas
4 min
El significado de su nombre
La octava de Pascua son los ocho días que van del Domingo de Pascua al domingo siguiente. La Iglesia los vive como un solo día de fiesta, el «día que hizo el Señor». El octavo día simboliza la nueva creación.
El personaje en la Biblia
Las lecturas son Hechos 3, 11-26, el discurso de Pedro en el pórtico de Salomón; el Salmo 8, «Qué admirable es tu nombre en toda la tierra»; y Lucas 24, 35-48, Jesús se aparece a los discípulos.
Vida y vocación
En la primera lectura, Pedro habla al pueblo reunido en el pórtico de Salomón, después de curar al paralítico a la puerta del Templo. Les recuerda que el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob ha glorificado a su siervo Jesús, al que ellos entregaron, y que ha sido resucitado de entre los muertos. Los llama a arrepentirse y convertirse para que sus pecados sean borrados.
El Evangelio sigue el relato de Emaús. Los dos discípulos regresan a Jerusalén y cuentan cómo han reconocido al Señor al partir el pan. Mientras hablan, Jesús se presenta en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Se asustan y creen ver un fantasma.
Jesús los tranquiliza: «¿Por qué os alarmáis? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y ved». Les muestra las marcas de la Pasión. Como todavía dudan de pura alegría, les pide algo de comer y come delante de ellos un trozo de pescado asado. La resurrección no es una idea, sino un hecho con un cuerpo real.
Después les abre la inteligencia para que entiendan las Escrituras. Les explica que todo lo escrito sobre él en la Ley de Moisés, los Profetas y los Salmos tenía que cumplirse, que el Mesías padecería y resucitaría al tercer día, y que en su nombre se predicaría la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos. Y les dice: «Vosotros sois testigos de esto».
La escena resume la misión de la Iglesia: reconocer a Cristo resucitado, entender las Escrituras con él y dar testimonio. Por eso este jueves de la octava invita a pedir la alegría serena de quien ha encontrado al Señor vivo.
Patronazgos y lugares
Al ser una celebración litúrgica, no tiene patronazgos personales. Es un día para pedir la paz de Cristo resucitado y la valentía de ser testigos.
Atributos e iconografía
Estancia cerrada con los discípulos reunidos; Jesús en el centro con las llagas visibles en manos y pies; un plato con pescado asado; un panal de miel; rollos de la Escritura; luz suave sobre la mesa.
Devoción y legado
Es un buen día para saludar a quienes nos rodean con el «Paz a vosotros» del Resucitado, para compartir una comida en familia y para leer el Evangelio de Lucas 24 con calma, sin prisa.
Oraciones o escritos
La celebración se fundamenta en los textos bíblicos del Jueves de la Octava de Pascua (Hechos 3, 11-26; Salmo 8; Lucas 24, 35-48). No corresponde a escritos de un santo concreto.
Fuentes de consulta
- Leccionario de la Misa, Jueves de la Octava de Pascua (Hechos 3, 11-26; Salmo 8; Lucas 24, 35-48).
- Misal Romano, Tiempo pascual.




