«Perdona nuestras ofensas»: la quinta petición del Padre Nuestro

«Y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mt 6,12). El Catecismo afirma: «El perdón es cumbre de la oración cristiana» (n. 2844).

«Perdona nuestras ofensas»: la quinta petición del Padre Nuestro
«Perdona nuestras ofensas»: la quinta petición del Padre Nuestro
Tipo de ficha

Petición del Padre Nuestro

Lectura

3 min

Qué pedimos

La versión litúrgica en español reza «perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», que es también el título que da el Catecismo a esta petición. La Biblia de Jerusalén traduce literalmente «perdónanos nuestras deudas». Es la misma petición.

El Catecismo avisa de su exigencia: «nuestra petición no será escuchada si no hemos respondido antes a una exigencia» (n. 2838). Y la describe como una confesión: «Nuestra petición empieza con una “confesión” en la que afirmamos, al mismo tiempo, nuestra miseria» (n. 2839).

En la Biblia

Jesús comenta esta petición inmediatamente después del Padre Nuestro: «Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas» (Mt 6,14-15).

A Pedro, que pregunta cuántas veces, le responde: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» (Mt 18,22). Y Pablo lo resume: «Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros» (Col 3,13); «perdonándoos mutuamente como os perdonó Dios en Cristo» (Ef 4,32).

Cómo se vive

El Catecismo vincula el perdón al amor: «no podemos amar a Dios a quien no vemos, si no amamos al hermano, a la hermana a quien vemos» (n. 2840). Y es realista: «No está en nuestra mano no sentir ya la ofensa y olvidarla» (n. 2843); perdonar es una decisión que el Espíritu hace posible, no un sentimiento inmediato.

Añade: «No hay límite ni medida en este perdón, esencialmente divino» (n. 2845). Perdonar no significa negar el daño, sino entregarlo a Dios.

Qué dice la Iglesia

El Catecismo comenta esta petición en los nn. 2838-2845. En su resumen afirma que la misericordia de Dios no puede penetrar en nuestro corazón «si no hemos sabido perdonar a nuestros enemigos» (n. 2862).

Para rezarla

Para rezarla (propuesta de esta web): antes de rezarla, pregúntate si hay alguien a quien no has perdonado y reza por esa persona con su nombre. Si el dolor es grande, empieza por pedir la gracia de querer perdonar.

Tienes el libro «30 días para aprender a perdonar» y la guía Cómo confesarse bien.

Para profundizar

Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 2759-2865, en especial 2838-2845 (la quinta petición). Textos clave de la Escritura: Mt 6,12.14-15; Mt 18,21-35; Col 3,13; Ef 4,32.

Fuentes de consulta

Scroll al inicio