«Santificado sea tu Nombre»: la primera petición del Padre Nuestro

«Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre» (Mt 6,9). Para el Catecismo, santificar es «reconocer como santo, tratar de una manera santa» (n. 2807).

«Santificado sea tu Nombre»: la primera petición del Padre Nuestro
«Santificado sea tu Nombre»: la primera petición del Padre Nuestro
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Petición del Padre Nuestro

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Qué pedimos

Es la primera de las siete peticiones del Padre Nuestro. Las tres primeras, dice el Catecismo, «tienen por objeto la Gloria del Padre» (n. 2857): antes de pedir nada para nosotros, pedimos que Dios sea reconocido como Dios. Al rezarla, «entramos en el plan de Dios, la santificación de su Nombre» (n. 2858).

La petición se apoya en la santidad de Dios: «La santidad de Dios es el hogar inaccesible de su misterio eterno» (n. 2809). No pedimos que Dios sea santo, que ya lo es, sino que su santidad sea reconocida y se manifieste.

En la Biblia

El Señor mismo promete santificar su Nombre: «Yo santificaré mi gran nombre profanado entre las naciones, profanado allí por vosotros. Y las naciones sabrán que yo soy Yahveh [...] cuando yo, por medio de vosotros, manifieste mi santidad a la vista de ellos» (Ez 36,23). Los serafines de Isaías lo proclaman: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria» (Is 6,3).

En la oración de Jesús aparece el mismo Nombre: «He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado» (Jn 17,6). Y Lucas conserva la petición al comienzo de su versión: «Padre, santificado sea tu Nombre» (Lc 11,2).

Cómo se vive

El Catecismo vincula la petición a nuestra vida: «Depende inseparablemente de nuestra vida y de nuestra oración que su Nombre sea santificado entre las naciones» (n. 2814). También recuerda lo que ocurre cuando falla: el pueblo «profanó su Nombre entre las naciones» (n. 2811).

Vivirla es hablar de Dios con respeto, vivir de modo que su Nombre no quede desacreditado por nuestras obras y pedir que sea conocido y amado. Enlaza con el segundo mandamiento, el respeto al Nombre de Dios.

Qué dice la Iglesia

El Catecismo comenta esta petición en los nn. 2807-2815, dentro del artículo «Las siete peticiones» (nn. 2803-2865). Antes explica la invocación «Padre nuestro que estás en el cielo» (nn. 2777-2802) y presenta el Padrenuestro como «el resumen de todo el Evangelio» (n. 2761).

Para rezarla

Para rezarla (propuesta de esta web): detente en la primera frase, «Padre nuestro», y reza despacio «santificado sea tu Nombre»; después pregúntate si hay algo en tu manera de hablar o de vivir que oscurezca ese Nombre y ponlo en manos de Dios.

Tienes ayuda en las Guías para rezar y, para el respeto al Nombre de Dios, en el segundo mandamiento de la serie de los diez mandamientos.

Para profundizar

Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 2759-2865 (la oración del Señor), en especial 2807-2815 (la primera petición). Textos clave de la Escritura: Mt 6,9-13; Lc 11,1-4; Ez 36,23; Is 6,3; Jn 17,6.

Fuentes de consulta

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