La prudencia: virtud cardinal
La prudencia es la primera de las virtudes cardinales. El Catecismo dice que «dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo» (n. 1806). Santo Tomás la llama «regla recta de la acción». Y Jesús la pide a sus discípulos: «Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas» (Mt 10,16).

Virtudes
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Qué es
Las virtudes cardinales son cuatro: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. El Catecismo explica: «Cuatro virtudes desempeñan un papel fundamental. Por eso se las llama “cardinales”; todas las demás se agrupan en torno a ellas» (n. 1805). Y añade que, «bajo otros nombres, estas virtudes son alabadas en numerosos pasajes de la Escritura», por ejemplo en Sb 8,7.
De la prudencia dice el Catecismo: «La prudencia es la “regla recta de la acción”, escribe santo Tomás, siguiendo a Aristóteles. No se confunde ni con la timidez o el temor, ni con la doblez o la disimulación. Es llamada auriga virtutum: conduce las otras virtudes indicándoles regla y medida» (n. 1806).
En la Biblia
Los Proverbios la definen con un contraste: «El simple cree cuanto se dice, el cauto medita sus propios pasos» (Pr 14,15). Pedro la une a la oración: «Sed sensatos y sobrios para daros a la oración» (1 P 4,7).
Jesús la ilustra con parábolas. El hombre prudente es el que escucha sus palabras y las pone en práctica: «será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca […] y ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca» (Mt 7,24-25). Las cinco vírgenes prudentes «junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas», y Jesús concluye: «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,4.13). Y quien quiere edificar una torre «se sienta primero a calcular los gastos» (Lc 14,28).
Cómo se vive
Según el Catecismo, la prudencia «guía directamente el juicio de conciencia»: «El hombre prudente decide y ordena su conducta según este juicio. Gracias a esta virtud aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y superamos las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar» (n. 1806).
Esto la distingue de la mera astucia: no consiste en salir bien parado, sino en ver el bien verdadero y elegir los medios rectos para alcanzarlo. Por eso el Catecismo la separa de «la doblez o la disimulación».
Qué dice la Iglesia
El Catecismo trata la prudencia en el n. 1806, dentro de las virtudes cardinales (nn. 1805-1809). San Agustín, citado en el n. 1809, atribuye a la prudencia el «estar siempre en guardia para discernir las cosas y no dejarse engañar subrepticiamente por la mentira y la falacia».
Santo Tomás trata de la prudencia en la II-II de la Suma Teológica, qq. 47-56. En la I-II, q. 61, explica por qué estas virtudes se llaman principales: son las que implican rectitud del apetito, junto con la prudencia, que es la única virtud intelectual que también es en cierto modo moral.
Cómo ejercitarla
Algunas formas de ejercitar la prudencia: pararse a pensar antes de decidir; pedir consejo a quien sabe; calcular los medios antes de empezar algo (Lc 14,28); cimentar las decisiones en la Palabra de Dios (Mt 7,24); y velar, como las vírgenes prudentes. Y rezar para pedir luz: el don de consejo, que en la web tiene su propia ficha, ayuda a elegir bien en comunión con Dios.
Las cuatro virtudes cardinales, en la landing de las siete virtudes.
Para profundizar
Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 1803-1810 (las virtudes humanas y las cardinales), n. 1806 (la prudencia) y n. 1809 (san Agustín). Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica: I-II, q. 61 (las virtudes cardinales) y II-II, qq. 47-56 (la prudencia). Textos clave de la Escritura: Pr 14,15, Mt 7,24-27, Mt 10,16, Mt 25,1-13 y Lc 14,28-30.
Fuentes de consulta
- Biblia de Jerusalén (Desclée de Brouwer): Proverbios 14,15; Mateo 7,24-27; 10,16; 25,1-13; Lucas 14,28-30.
- Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1803-1810: https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a7_sp.html
- Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, I-II, q. 61 (virtudes cardinales): https://www.newadvent.org/summa/2061.htm
- Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, q. 47 (la prudencia): https://www.newadvent.org/summa/3047.htm
- El don de consejo, en esta web: https://jesushistoriaviva.com/santos/consejo-don/
- Las siete virtudes, en esta web: https://jesushistoriaviva.com/las-siete-virtudes/




