fiesta de santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia, copatrona de Europa
Santa Catalina de Siena: doctora de la Iglesia y copatrona de Europa
Catalina de Siena fue una laica dominica del siglo XIV, mística, escritora y mediadora en los conflictos de su tiempo. Con sus cartas y su palabra influyó en el papa Gregorio XI para que regresara de Aviñón a Roma. Pablo VI la declaró doctora de la Iglesia en 1970 y Juan Pablo II la proclamó copatrona de Europa en 1999.

29 de abril
Santo o santa
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El significado de su nombre
Catalina viene del griego Aikaterine, relacionado con katharós, «puro». De niña la llamaban Eufrosina, «alegría», por su carácter risueño. Su apellido, Benincasa, significa «bien en casa».
El personaje en la Biblia
«Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo» (Salmo 42, 3). La vida de Catalina fue una sed constante de Dios, de la Eucaristía y de la unidad de la Iglesia.
Vida y vocación
Catalina nació en Siena el 25 de marzo de 1347, hija de Jacobo Benincasa y de Lapa di Puccio di Piagente. Su familia era numerosa: su madre ya había dado a luz a veintidós hijos cuando nacieron Catalina y su gemela. De niña era tan alegre que sus hermanos la llamaban Eufrosina.
No recibió educación formal. Según su biógrafo, a los cinco años tuvo una primera visión de Cristo, y a los siete se consagró a Dios. A los doce, cuando sus padres empezaron a buscarle marido, se cortó el cabello y se encerró con un velo. Una paloma que se posó sobre su cabeza mientras rezaba convenció a su padre de la sinceridad de su vocación.
A los dieciocho años tomó el hábito de la Orden Tercera de Santo Domingo, en el grupo de las «manteladas», mujeres piadosas, sobre todo viudas, que vivían la espiritualidad dominicana en el mundo. Pasaba largos períodos de ayuno y oración. Hacia 1366 vivió lo que describió como un matrimonio místico con Jesús. Después salió de su retiro para atender a enfermos y pobres, y reunió en torno suyo a un grupo de discípulos.
Con sus cartas, que dirigió a papas, cardenales, reyes y príncipes, intervino en los asuntos de la Iglesia y de Italia. Su influencia sobre el papa Gregorio XI fue decisiva para que dejara Aviñón y volviera a Roma, y el papa la envió a negociar la paz con Florencia. Tras la muerte de Gregorio, en 1378, estalló el Gran Cisma de Occidente. Catalina escribió a príncipes y cardenales para defender la obediencia al papa Urbano VI y hablaba de la Iglesia como un «navío» que había que salvar.
En Siena dictó su gran obra, el Diálogo de la Divina Providencia. Murió en Roma el 29 de abril de 1380, a los 33 años, agotada por sus penitencias, y fue enterrada en la basílica de Santa María sobre Minerva. Pío II la canonizó en 1461. Pío IX la proclamó patrona de Roma en 1866, Pío XII patrona de Italia, con san Francisco de Asís, en 1939, Pablo VI doctora de la Iglesia el 4 de octubre de 1970, y Juan Pablo II copatrona de Europa en 1999.
Patronazgos y lugares
Copatrona de Europa, patrona de Italia y de Roma, y patrona de la Orden Dominicana seglar. Se la invoca por la unidad de la Iglesia, por los enfermos y por las enfermeras.
Atributos e iconografía
Se la representa con el hábito dominico blanco y el manto negro, un lirio, un libro, un crucifijo y una corona de espinas. A veces lleva un corazón en la mano o una paloma.
Devoción y legado
Su cuerpo reposa en la basílica de Santa María sobre Minerva, en Roma, y su cabeza se conserva en la basílica de Santo Domingo, en Siena, ciudad donde su casa se ha convertido en un santuario. Es una de las santas más populares de la familia dominicana.
Oraciones o escritos
Su obra principal es el Diálogo de la Divina Providencia, dictado a sus secretarios. Se conservan unas 380 cartas, que son un tesoro de la literatura italiana, y una colección de oraciones.
Fuentes de consulta
- Martirologio Romano, 29 de abril.
- Vatican News, Santo del día, 29 de abril.
- Wikipedia, «Catalina de Siena».




