memoria de santo Toribio de Mogrovejo, obispo
Santo Toribio de Mogrovejo: arzobispo de Lima y apóstol del Perú
Santo Toribio de Mogrovejo nació en Mayorga (Valladolid) en 1538, fue profesor de leyes en Salamanca y llegó a Lima como arzobispo en 1581. Recorrió su inmensa diócesis tres veces, aprendió las lenguas de los indígenas y promovió el III Concilio de Lima y el primer catecismo impreso en Sudamérica. Murió en 1606 y es patrono del episcopado latinoamericano.

23 de marzo
Santo o santa
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El significado de su nombre
Toribio procede del latín Turibius, de origen incierto. Mogrovejo es el apellido de su familia, originaria de Mayorga, en tierras de Valladolid. Su nombre completo era Toribio Alfonso de Mogrovejo y Robledo.
El personaje en la Biblia
Juan 10,11 presenta a Jesús como el buen pastor que da la vida por sus ovejas; Mateo 28,19-20 envía a hacer discípulos a todas las naciones; y Hechos 20,28 exhorta a los pastores a cuidar del rebaño que el Espíritu les ha encomendado.
Vida y vocación
Toribio nació el 16 de noviembre de 1538 en Mayorga, en tierras de Valladolid, en una familia noble. Estudió derecho en la Universidad de Salamanca, donde después fue profesor de leyes, y llegó a ser presidente del tribunal de la Inquisición de Granada. Era laico cuando el rey Felipe II lo propuso al papa para ser arzobispo de Lima, una sede que llevaba varios años vacante y en un estado espiritual muy delicado.
Aceptó con dudas. Fue ordenado sacerdote en 1578 y nombrado arzobispo en 1579. Le dieron las órdenes menores a lo largo de varias semanas, para prepararse mejor, y fue consagrado obispo en Sevilla, en 1580. Ese año partió hacia el Perú con su hermana y sus sobrinos. Llegó a Lima en 1581, después de recorrer parte del camino a pie.
Encontró una diócesis inmensa, que iba desde Lambayeque hasta Quito, y una sociedad colonial con muchos abusos contra los indígenas. Convocó el III Concilio de Lima (1582-1583), que decidió que el Evangelio debía predicarse en las lenguas nativas, creó una cátedra de lenguas indígenas en la universidad de San Marcos y mandó imprimir el catecismo en castellano, quechua y aimara. Fueron los primeros libros impresos en Sudamérica.
Visitó tres veces su diócesis, a pie, a caballo y en barco, atravesando desiertos y cordilleras. Durante sus veinticuatro años como arzobispo pasó solo ocho en Lima. Aprendió quechua, defendió los derechos de los indígenas frente a los abusos de encomenderos y mineros, y creó seminarios, escuelas y hospitales. Entre las personas a quienes, según la tradición, confirmó se encuentran santa Rosa de Lima y san Martín de Porres.
Murió el 23 de marzo de 1606 en Zaña, durante una de sus visitas pastorales, y según la tradición pidió que le cantaran el salmo «Me alegré cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor». Fue beatificado en 1679 y canonizado por Benedicto XIII en 1726. En 1983, san Juan Pablo II lo proclamó patrono del episcopado latinoamericano.
Patronazgos y lugares
Patrono del episcopado latinoamericano, proclamado por san Juan Pablo II en 1983.
Atributos e iconografía
Báculo y mitra de arzobispo; cruz de peregrino; catecismo en lenguas indígenas; bastón de caminante; mapa de los Andes; indígenas que escuchan la predicación.
Devoción y legado
Su devoción es especialmente viva en Perú y en América Latina, donde varias parroquias y seminarios llevan su nombre, y en su pueblo natal de Mayorga. Se le invoca por los obispos y por quienes anuncian el Evangelio en lugares de difícil acceso.
Oraciones o escritos
Promovió el Catecismo del III Concilio de Lima (1584), en castellano, quechua y aimara, y el Confesionario y la Doctrina cristiana. Se conservan también sus cartas y los registros de sus visitas pastorales.
Fuentes de consulta
- Martirologio Romano, 23 de marzo.
- Vatican News, Santo del día, 23 de marzo.
- Actas del III Concilio de Lima (1582-1583) y biografías históricas de santo Toribio.




