«Líbranos del mal»: la séptima petición del Padre Nuestro

«Mas líbranos del mal» (Mt 6,13). Jesús rezó por los suyos: «No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno» (Jn 17,15; CIC 2850).

«Líbranos del mal»: la séptima petición del Padre Nuestro
«Líbranos del mal»: la séptima petición del Padre Nuestro
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Petición del Padre Nuestro

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Qué pedimos

Es la séptima y última petición. El Catecismo precisa su alcance: «el mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno» (n. 2851). Y su sujeto: «Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”» (n. 2850).

Al pedir ser liberados del Maligno, dice el Catecismo, «oramos igualmente para ser liberados de todos los males» (n. 2854).

En la Biblia

La petición se apoya en la oración de Jesús antes de la Pasión: «No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno» (Jn 17,15). La Biblia de Jerusalén traduce el final del Padre Nuestro «mas líbranos del mal» (Mt 6,13).

El Catecismo recuerda quién ha vencido: «La victoria sobre el “príncipe de este mundo” se adquirió de una vez por todas» (n. 2853).

Cómo se vive

El Catecismo describe a quién se refiere: es «aquél por medio del cual el pecado y la muerte entraron en el mundo» (n. 2852). Pero la última palabra la tiene Cristo: «La victoria sobre el “príncipe de este mundo” se adquirió de una vez por todas» (n. 2853).

Se vive con confianza, sin miedo. El cristiano pide a Dios, con la Iglesia, «que manifieste la victoria» ya conquistada por Cristo (n. 2864).

Qué dice la Iglesia

El Catecismo comenta esta petición en los nn. 2850-2854. En el resumen pide a Dios «que manifieste la victoria, ya conquistada por Cristo, sobre el “príncipe de este mundo”» (n. 2864). Después de las siete peticiones explica la doxología «Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre Señor» (n. 2855) y el «Amén» final, un «fiat» a las siete peticiones: «Así sea» (n. 2865).

Para rezarla

Para rezarla (propuesta de esta web): reza el Padre Nuestro entero, añade la doxología y termina con un «Amén» consciente, un «así sea» a las siete peticiones. Puedes rezarla también por quienes sufren.

La guía de la Liturgia de las Horas y la del rosario ayudan a convertirlo en hábito.

Para profundizar

Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 2759-2865, en especial 2850-2854 (la séptima petición), 2855-2856 (doxología) y 2865 (amén). Textos clave de la Escritura: Mt 6,13; Jn 17,15.

Fuentes de consulta

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