II domingo de Pascua, Domingo de la Divina Misericordia
II Domingo de Pascua: Domingo de la Divina Misericordia
El segundo domingo de Pascua cierra la octava y se celebra como Domingo de la Divina Misericordia, fiesta que san Juan Pablo II instituyó en el año 2000 a partir de los escritos de santa Faustina Kowalska. El Evangelio de Juan 20, 19-31 recoge a Jesús que da la paz y el perdón de los pecados, y la duda y la fe de Tomás.

4 de abril
Fiestas y celebraciones litúrgicas
4 min
El significado de su nombre
Misericordia viene del latín misericordia, de miser, «necesitado», y cor, «corazón»: tener corazón para el que sufre. En hebreo, rajamim, «entrañas», es la ternura de Dios por sus hijos.
El personaje en la Biblia
Las lecturas son Hechos 4, 32-35, la comunidad de bienes; el Salmo 117, «Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia»; 1 Juan 5, 1-6; y Juan 20, 19-31.
Vida y vocación
El Evangelio del segundo domingo de Pascua es el mismo todos los años: Juan 20, 19-31. Es el atardecer del día de Pascua. Los discípulos están reunidos con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús se presenta en medio y les dice: «Paz a vosotros». Les muestra las manos y el costado. Ellos se llenan de alegría.
Jesús repite: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Sopla sobre ellos y les dice: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados». Es el origen del sacramento de la reconciliación, nacido de la misericordia del Resucitado.
Tomás, uno de los Doce, no estaba con ellos. Cuando le cuentan que han visto al Señor, responde que si no ve las señales de los clavos y no mete el dedo en ellas y la mano en su costado, no creerá. Ocho días después, estando Tomás con ellos, Jesús vuelve a presentarse y le dice: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente».
Tomás responde con la confesión de fe más alta del Evangelio: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le contesta: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto».
Este domingo se llama de la Divina Misericordia porque santa Faustina Kowalska recibió el encargo de difundir esta devoción. San Juan Pablo II la canonizó el 30 de abril de 2000 e instituyó entonces la fiesta para el segundo domingo de Pascua. Él mismo murió en la vigilia de esta fiesta, el 2 de abril de 2005.
Patronazgos y lugares
Al ser una celebración litúrgica, no tiene patronazgos personales. Es el día de santa Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia, y de santo Tomás apóstol, patrón de quienes dudan para creer mejor.
Atributos e iconografía
La imagen de Jesús Misericordioso: Jesús con la mano derecha levantada en bendición, la izquierda sobre el pecho, de donde salen dos rayos, uno rojo y otro pálido, y la firma «Jesús, en ti confío».
Devoción y legado
Se reza la coronilla de la Divina Misericordia, se venera la imagen de Jesús Misericordioso y se confiesa y comulga en este día. Santa Faustina anotó en su Diario que quiere que esta fiesta sea refugio y amparo para todas las almas. En Cracovia-Łagiewniki se encuentra el santuario de la Divina Misericordia.
Oraciones o escritos
El texto central es Juan 20, 19-31. La devoción se apoya en el Diario de santa Faustina Kowalska,
«La Divina Misericordia en mi alma»
Fuentes de consulta
- Evangelio según san Juan 20, 19-31.
- Leccionario de la Misa, II domingo de Pascua, ciclo B.
- Santa Faustina Kowalska, Diario.




