Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: la cuarta bienaventuranza
«Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados» (Mt 5,6) habla de un deseo que no se apaga con poco. «Justicia», en la Biblia, no es solo dar a cada uno lo suyo: es vivir como Dios quiere, con rectitud y fidelidad a su alianza. La promesa es que ese deseo será saciado.

Bienaventuranza
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El significado de las palabras
Los verbos griegos son peinōntes y dipsōntes, «los que tienen hambre» y «los que tienen sed», en presente continuo: no es una necesidad pasajera, sino un deseo que no cesa. Son las dos necesidades más urgentes del cuerpo.
Dikaiosynē, «justicia», tiene en Mateo un sentido amplio: vivir conforme a la voluntad de Dios (Mt 6,33: «Buscad primero su Reino y su justicia»). Incluye la justicia social, pero no se agota en ella.
La promesa usa chortazō, «saciar», el verbo que Mateo emplea cuando la multitud come hasta quedar saciada en la multiplicación de los panes (Mt 14,20).
En la Biblia
Lucas lo recoge sin la palabra «justicia»: «Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados» (Lc 6,21). Mateo y Lucas se completan: el hambre de pan y el hambre de justicia son dos caras de lo que Dios quiere reparar.
El Antiguo Testamento está lleno de esa sed: «Tiene mi alma sed de Dios, del Dios vivo» (Sal 42); «¡Oh, todos los sedientos, id por agua!» (Is 55,1); «¡Que fluya, sí, el juicio como agua y la justicia como arroyo perenne!» (Am 5,24). Jesús se presenta como respuesta: «el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás» (Jn 4,14) y «Si alguno tiene sed, venga a mí, y beba» (Jn 7,37). El Apocalipsis promete que los redimidos «ya no tendrán hambre ni sed» (Ap 7,16).
Qué enseña
Es la bienaventuranza que mira hacia delante: el deseo de justicia no se cumple del todo en este mundo. Quien tiene hambre y sed de justicia no se acostumbra a la injusticia ni se queda en la queja; trabaja por lo que es recto y espera que Dios lo lleve a término.
La tradición ha leído esta sed de dos modos que se complementan: como anhelo personal de santidad y como compromiso con quienes sufren injusticia. El Catecismo recuerda que la verdadera felicidad no está en la riqueza, la fama o el poder, sino solo en Dios (n. 1723).
Un testigo que la vivió
San Óscar Romero, arzobispo de San Salvador, defendió a los pobres y denunció la violencia en El Salvador. Fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba misa. El papa Francisco lo canonizó el 14 de octubre de 2018 y su memoria litúrgica es el 24 de marzo. Su ficha en esta web recorre su historia.
Cómo se vive hoy
Algunas maneras de vivirla: no resignarse a lo injusto cuando está en tu mano cambiarlo; pagar lo que se debe, empezando por lo pequeño; decir la verdad aunque no convenga; y alimentar el hambre de Dios con la Palabra y la Eucaristía, donde la tradición cristiana ve cumplida la promesa de ser saciados.
Francisco lo resume así: «Buscar la justicia con hambre y sed, esto es santidad» (Gaudete et exsultate, nn. 77-79).
Voces de la Iglesia
El Catecismo de la Iglesia Católica explica que el deseo de felicidad es natural, que Dios lo puso en el corazón humano para atraernos hacia Él y que solo Él puede saciarlo (n. 1718).
San Agustín lo expresó al comienzo de las Confesiones:
«nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti»
(I, 1).
Fuentes de consulta
- Biblia de Jerusalén (Desclée de Brouwer): Mateo 5,6; 6,33; 14,20; Lucas 6,21; Salmo 42; Isaías 55,1; Amós 5,24; Juan 4,14; 7,37; Apocalipsis 7,16.
- Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1716-1729: https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a2_sp.html
- Papa Francisco, Gaudete et exsultate, nn. 67-94: https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html
- Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, I-II, q. 69: https://www.newadvent.org/summa/2069.htm
- San Agustín, Confesiones, I, 1.
- San Óscar Romero en esta web: https://jesushistoriaviva.com/santos/san-oscar-romero/
- Las nueve bienaventuranzas en esta web: https://jesushistoriaviva.com/las-bienaventuranzas/




