28FEB

Tercer Domingo de Cuaresma, ciclo B

Tercer Domingo de Cuaresma 2027: Jesús purifica el Templo

El Tercer Domingo de Cuaresma de 2027 presenta a Jesús expulsando a los vendedores del Templo y anunciando que el verdadero santuario es su propio cuerpo. La liturgia une los mandamientos dados en el Sinaí con la cruz de Cristo y llama a purificar la relación con Dios de todo interés, rutina o idolatría.

Tercer Domingo de Cuaresma 2027: Jesús purifica el Templo
Tercer Domingo de Cuaresma 2027: Jesús purifica el Templo
Fiesta

28 de febrero

Tipo de ficha

Fiestas y celebraciones litúrgicas

Lectura

4 min

El significado de su nombre

El «Templo» era el centro religioso de Israel y signo de la presencia de Dios. En Juan 2, Jesús lleva este símbolo a su plenitud al hablar del templo de su cuerpo: la presencia definitiva de Dios se manifiesta en Cristo muerto y resucitado.

El personaje en la Biblia

Las lecturas del ciclo B son Éxodo 20,1-17, con la entrega del Decálogo; Salmo 18/19, que proclama la perfección de la ley del Señor; 1 Corintios 1,22-25, donde san Pablo anuncia a Cristo crucificado, fuerza y sabiduría de Dios; y Juan 2,13-25, la purificación del Templo y la palabra de Jesús sobre el templo de su cuerpo.

Vida y vocación

En el Tercer Domingo de Cuaresma, la liturgia del ciclo B presenta primero la alianza del Sinaí. Los mandamientos no aparecen como una lista arbitraria, sino dentro de una relación de liberación: Dios recuerda que ha sacado a su pueblo de la esclavitud antes de mostrarle cómo vivir en libertad.

El Evangelio según san Juan sitúa a Jesús en Jerusalén durante la Pascua. Al encontrar el recinto del Templo convertido en lugar de comercio, expulsa a vendedores y cambistas y denuncia la transformación de la casa del Padre en mercado. El gesto es profético y provoca una pregunta sobre su autoridad.

Jesús responde con una afirmación enigmática: «Destruid este templo y en tres días lo levantaré». El evangelista aclara que hablaba del templo de su cuerpo. La escena, por tanto, no trata únicamente de corregir abusos económicos, sino de señalar que la presencia salvadora de Dios encuentra su plenitud en Cristo.

San Pablo completa el mensaje al proclamar a Cristo crucificado como fuerza y sabiduría de Dios. La Cuaresma invita así a revisar qué ocupa el centro de la vida, qué ídolos compiten con Dios y si nuestra práctica religiosa nace de una relación viva con Cristo o se ha convertido en costumbre vacía.

En comunidades que celebran los escrutinios de catecúmenos pueden emplearse las lecturas del ciclo A, según las normas litúrgicas. Para la celebración ordinaria de 2027 corresponde el ciclo B.

Patronazgos y lugares

Como domingo de Cuaresma, no tiene patronazgos personales. Su llamada se dirige a toda la Iglesia, especialmente a quienes se preparan para la Pascua y a los catecúmenos que avanzan hacia los sacramentos de iniciación.

Atributos e iconografía

Templo de Jerusalén; mesas volcadas y monedas esparcidas; cuerdas; ovejas y palomas; tablas de la Ley; cruz; piedra o santuario que simboliza el cuerpo de Cristo; luz pascual que anticipa la resurrección.

Devoción y legado

Este domingo invita al examen de conciencia, a la conversión y a redescubrir la centralidad de Cristo. Puede vivirse mediante la lectio divina de Juan 2,13-25, la revisión personal de los mandamientos y una oración de purificación interior.

Oraciones o escritos

La celebración se fundamenta en el Leccionario de la Misa y en la tradición litúrgica cuaresmal. No corresponde a los escritos de un santo concreto.

Fuentes de consulta

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