Arcángeles: los grandes mensajeros de Dios

Los arcángeles son el octavo coro angélico y forman, con los principados y los ángeles, la tercera jerarquía. Su nombre significa «ángeles principales» y se aplica a los grandes mensajeros de Dios. En la Biblia solo aparece nombrado expresamente como arcángel san Miguel, pero la Iglesia celebra también a san Gabriel y a san Rafael, y los honra juntos el 29 de septiembre.

Arcángeles: los grandes mensajeros de Dios
Arcángeles: los grandes mensajeros de Dios
Tipo de ficha

Coro angélico

Lectura

4 min

El significado de su nombre

«Arcángel» viene del griego archángelos, de arché («primero, jefe») y ángelos («mensajero»): «ángel principal» o «jefe de los ángeles». Santo Tomás de Aquino explica que son un coro intermedio entre los principados y los ángeles, que anuncia las cosas mayores (Suma Teológica, I, q. 108, a. 5). Los nombres de los tres arcángeles de la Biblia tienen sentido propio: Miguel, «¿quién como Dios?»; Gabriel, «Dios es mi fortaleza»; y Rafael, «Dios sana».

El personaje en la Biblia

1 Tesalonicenses 4,16 habla de la «voz de un arcángel» en el retorno del Señor. Judas 9 es el único texto que llama expresamente «arcángel» a alguien: el arcángel Miguel. Daniel 10,13 y 12,1 presentan a Miguel como uno de los primeros príncipes y protector del pueblo, y Apocalipsis 12,7 lo muestra combatiendo al dragón. Gabriel aparece en Daniel 8,16 y 9,21, y en Lucas 1,11-38, donde anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan y a María la Encarnación. Rafael, en el libro de Tobías, se presenta como uno de los siete ángeles que están en presencia del Señor (Tob 12,15). Conviene distinguir: la Biblia da nombre a tres de ellos, y la tradición los llama a los tres arcángeles.

Vida y vocación

La Escritura no cuenta una biografía de los arcángeles: lo que sabemos procede de sus misiones.

San Miguel aparece como defensor del pueblo de Dios; san Gabriel, como mensajero de la Anunciación y de la Encarnación; y san Rafael, como compañero y sanador en el libro de Tobías. Las fichas de San Miguel, San Gabriel y San Rafael de esta colección recorren cada una de esas historias.

Según la tradición, la tarea del coro de los arcángeles es llevar los mensajes más importantes. Gregorio Magno lo expresa diciendo que a los ángeles se les envía para anuncios menores y a los arcángeles para los mayores (Homilías sobre los Evangelios, homilía 34).

Solo Miguel, Gabriel y Rafael reciben culto litúrgico en la Iglesia. Otros nombres, como Uriel, proceden de textos apócrifos y no forman parte de la doctrina de la Iglesia.

Con los principados y los ángeles forman la tercera jerarquía, la más cercana a la humanidad. Como en los demás coros, esta ordenación en nueve niveles es tradición teológica, no un dogma de fe.

Atributos e iconografía

Los arcángeles se representan con grandes alas y vestiduras luminosas, y cada uno tiene sus atributos. Miguel: espada o lanza, escudo, balanza y el dragón vencido. Gabriel: lirio, rollo o libro y, a veces, una trompeta. Rafael: bastón de peregrino, pez y un recipiente de medicina, como en el libro de Tobías.

Devoción y legado

La Iglesia celebra a los tres arcángeles el 29 de septiembre, fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael en el Calendario Romano General. En la liturgia, la Iglesia invoca la ayuda de los ángeles y celebra la memoria de algunos de ellos, entre los que están Miguel, Gabriel y Rafael (Catecismo, n. 335). La devoción auténtica los contempla como servidores de Dios que conducen siempre a Cristo, y evita convertirlos en fuente de mensajes privados o de prácticas esotéricas.

Oraciones o escritos

Los arcángeles no tienen escritos propios. Lo que sabemos procede de la Biblia (Daniel, Lucas, Judas, Apocalipsis y el libro de Tobías) y de la reflexión posterior: Pseudo-Dionisio Areopagita (La jerarquía celeste, hacia el año 500), que los coloca en la tercera jerarquía; Gregorio Magno (Homilías sobre los Evangelios, homilía 34), que distingue los mensajes que llevan los ángeles de los que llevan los arcángeles; y Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica, I, q. 108), que explica el significado de su nombre. El Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 328-336) resume la doctrina sobre los ángeles y recuerda la celebración litúrgica de Miguel, Gabriel y Rafael.

Fuentes de consulta

Scroll al inicio