Principados: los ángeles que guían a las naciones
Los principados son el séptimo coro angélico y abren la tercera jerarquía. La Biblia los menciona en Colosenses, Efesios y Romanos, y el libro de Daniel habla de «príncipes» celestes vinculados a los pueblos. La tradición los asocia con el cuidado de las naciones y de quienes las gobiernan, siempre al servicio de Dios.

Coro angélico
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El significado de su nombre
«Principado» traduce el griego arché, que significa «comienzo» y, de ahí, «autoridad» o «primero». Santo Tomás de Aquino explica que el nombre expresa a quienes presiden y van delante en el cumplimiento de las órdenes divinas, y los relaciona con el gobierno de pueblos y reinos (Suma Teológica, I, q. 108, a. 5).
El personaje en la Biblia
Romanos 8,38-39 afirma que ni los ángeles ni los principados ni ningún otro poder podrán separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús. Colosenses 1,16 y Efesios 1,21 los nombran entre las realidades creadas y sometidas a Cristo, y Colosenses 2,10 lo llama «cabeza de todo principado y potestad». Efesios 3,10 dice que los principados conocen por medio de la Iglesia la sabiduría de Dios. En el libro de Daniel aparecen «el príncipe del reino de Persia» y «el príncipe de Grecia» (Dn 10,13.20), frente a Miguel, «uno de los primeros príncipes» y protector del pueblo de Dios (Dn 10,13.21; 12,1); esos «príncipes» se interpretan como seres espirituales ligados a los pueblos. El Eclesiástico dice que Dios puso un jefe a cada nación (Eclo 17,17, según el texto griego).
Vida y vocación
Los principados no tienen una historia propia en la Escritura. De lo que ella dice, la tradición sacó una idea: Dios confía los pueblos a su cuidado providente por medio de seres espirituales.
Pseudo-Dionisio los coloca al frente de la tercera jerarquía, la más próxima a la humanidad. Gregorio Magno enumera el coro dentro de los nueve órdenes, y Santo Tomás habla de quienes presiden el gobierno de pueblos y reinos, subrayando que todo lo realizan ejecutando órdenes de Dios.
Algunos autores antiguos vieron en los «ángeles» de las siete Iglesias del Apocalipsis (Ap 2-3) a ángeles tutelares de las comunidades. Es una interpretación entre varias posibles.
Nada de esto convierte a los ángeles de las naciones en protectores nacionalistas ni sustituye la responsabilidad de las personas. Los gobiernos humanos responden de sus actos, y la Iglesia pide rezar por quienes gobiernan.
Con los arcángeles y los ángeles forman la tercera jerarquía, la más cercana a nosotros. Esta ordenación sigue siendo tradición teológica, no un dogma de fe.
Atributos e iconografía
No hay descripción bíblica de su aspecto. El arte representa a los principados como ángeles de aspecto noble con corona, cetro o estandarte, a veces junto a una ciudad, un globo terráqueo o un paisaje que simboliza al pueblo que protegen. Se trata de una iconografía simbólica y variable.
Devoción y legado
No existe una devoción litúrgica propia a los principados. Su recuerdo lleva a rezar por las naciones y los gobernantes, tal como pide san Pablo, que recomienda orar por todos los hombres, por los reyes y por todos los que ejercen autoridad (1 Timoteo 2,1-2). Es una invitación a pedir la paz y la justicia.
Oraciones o escritos
Los principados no tienen escritos propios. Lo que sabemos procede de las cartas de san Pablo, del libro de Daniel y de la reflexión posterior: Pseudo-Dionisio Areopagita (La jerarquía celeste, hacia el año 500), que los coloca al frente de la tercera jerarquía; Gregorio Magno (Homilías sobre los Evangelios, homilía 34), que los enumera entre los nueve órdenes; y Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica, I, q. 108), que los relaciona con el gobierno de pueblos y reinos. El Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 328-336) resume la doctrina sobre los ángeles sin recoger la división en coros.
Fuentes de consulta
- Biblia, Romanos 8,38-39; Colosenses 1,16 y 2,10; Efesios 1,21 y 3,10; Daniel 10,13-21 y 12,1; Eclesiástico 17,17.
- Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 328-336: https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s2c1p5_sp.html
- Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, I, q. 108 (los órdenes de los ángeles): https://www.newadvent.org/summa/1108.htm
- Pseudo-Dionisio Areopagita, La jerarquía celeste.
- San Gregorio Magno, Homilías sobre los Evangelios, homilía 34.




