Décimo mandamiento: no codiciarás los bienes ajenos

«No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo» (Ex 20,17). Según el Catecismo: «El décimo mandamiento prohíbe la avaricia y el deseo de una apropiación inmoderada de los bienes terrenos» (n. 2536).

Décimo mandamiento: no codiciarás los bienes ajenos
Décimo mandamiento: no codiciarás los bienes ajenos
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Mandamiento

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Qué manda

El Catecismo lo presenta como el complemento del noveno: «El décimo mandamiento desdobla y completa el noveno, que versa sobre la concupiscencia de la carne» (n. 2534). Si el noveno protege el deseo en el corazón en lo que toca a la carne, el décimo protege el deseo de lo ajeno.

Su comentario tiene cuatro partes: el desorden de la concupiscencia, los deseos del Espíritu, la pobreza de corazón y «Quiero ver a Dios».

En la Biblia

El texto: «No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo» (Ex 20,17). Jesús previene: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes» (Lc 12,15).

Cómo se vive

El Catecismo señala dos males concretos: la avaricia, «el deseo de una apropiación inmoderada de los bienes terrenos» (n. 2536), y la envidia: «El décimo mandamiento exige que se destierre del corazón humano la envidia» (n. 2538). Lo define el resumen: «La envidia es la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de apropiárselo» (n. 2553).

La respuesta cristiana es la pobreza de corazón: Jesús exhorta a sus discípulos a preferirle a él respecto a todo y a todos (n. 2544). Con ella, los deseos se orientan hacia el Espíritu y, al fin, a ver a Dios.

Qué dice la Iglesia

El Catecismo trata este mandamiento en los nn. 2534-2557. En su resumen dice: «El décimo mandamiento prohíbe el deseo desordenado, nacido de la pasión inmoderada de las riquezas y del poder» (n. 2552).

Para el examen de conciencia

Preguntas para el examen de conciencia (propuesta de esta web): ¿deseo con desorden lo que tienen otros? ¿Me entristece el bien ajeno? ¿Vivo apegado al dinero y al poder? ¿Doy gracias por lo que tengo y comparto lo que me sobra?

La guía Cómo confesarse bien te ayuda a prepararlo. Y en los siete pecados capitales tienes avaricia y generosidad y envidia y caridad.

Para profundizar

Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 2534-2557 (el décimo mandamiento). Textos clave de la Escritura: Ex 20,17; Dt 5,21; Lc 12,15.

Fuentes de consulta

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