Dar consejo al que lo necesita: obra de misericordia espiritual

Es la primera de las obras de misericordia espirituales en la lista de Francisco: «dar consejo al que lo necesita» (Misericordiae Vultus, n. 15). El Catecismo habla de «instruir, aconsejar, consolar, confortar» (n. 2447). Consiste en ayudar a otro a ver con claridad cuando duda, sin imponerle tu criterio.

Dar consejo al que lo necesita: obra de misericordia espiritual
Dar consejo al que lo necesita: obra de misericordia espiritual
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Obra de misericordia

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Qué es

Dar consejo al que lo necesita es acompañar a alguien que duda o está perdido, ofreciéndole luz y criterio con verdad y respeto. El Catecismo la nombra al enumerar las obras espirituales: «Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia» (n. 2447).

Es la primera de las siete obras espirituales en el orden de la bula Misericordiae Vultus (n. 15), y forma parte de las catorce que enumera santo Tomás de Aquino (Suma Teológica, II-II, q. 32, a. 2).

En la Biblia

Las obras espirituales no tienen un único pasaje como las corporales, pero la Escritura las sostiene en muchos lugares. San Pablo escribe a los tesalonicenses: «Os exhortamos, asimismo, hermanos, a que amonestéis a los que viven desconcertados, animéis a los pusilánimes, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos» (1 Ts 5,14). Y a los gálatas: «Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas y cumplid así la ley de Cristo» (Ga 6,2).

Aconsejar bien es una forma de llevar la carga del otro: no resolver su vida, sino ayudarle a verla con luz.

Cómo vivirla hoy

Se vive escuchando antes de hablar, preguntando más que afirmando, diciendo la verdad con caridad y sabiendo cuándo callar. El buen consejo no se impone ni juzga: orienta, y deja que la persona decida.

El Catecismo la coloca junto a instruir, consolar y confortar (n. 2447), porque suelen ir juntas: quien aconseja bien suele también animar y sostener. Y requiere humildad, porque a veces lo más útil es decir «no lo sé» y acompañar.

Qué dice la Iglesia

Francisco pide a la Iglesia que viva estas obras para despertar la conciencia «muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza», y recuerda que «la predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos» (Misericordiae Vultus, n. 15).

En la bula añade que se nos preguntará si «ayudamos a superar la duda, que hace caer en el miedo y en ocasiones es fuente de soledad» (n. 15), una descripción precisa del tipo de ayuda que busca esta obra.

Cómo ponerla en práctica

Algunas formas de vivirla: dedicar tiempo a escuchar al que tiene una decisión difícil; hablar con un amigo en crisis sin darle sermones; pedir luz al Espíritu Santo antes de aconsejar; y acudir tú mismo a pedir consejo cuando lo necesites, a un sacerdote, a un buen amigo o a un acompañante espiritual.

En esta web, la serie de los siete dones del Espíritu Santo trata también el don de consejo.

Para profundizar

El Catecismo enumera las obras espirituales en el n. 2447. Santo Tomás de Aquino las enumera en la Suma Teológica, II-II, q. 32, a. 2. Los textos de la Escritura que más sirven para meditarla son 1 Ts 5,14 y Ga 6,2. El papa Francisco las presenta en la bula Misericordiae Vultus (n. 15).

Fuentes de consulta

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