Enseñar al que no sabe: obra de misericordia espiritual

Es la obra de compartir lo que uno ha recibido: la fe, el saber, las razones para esperar. El Catecismo habla de «instruir» (n. 2447) y Francisco pregunta si fuimos «capaces de vencer la ignorancia en la que viven millones de personas» (Misericordiae Vultus, n. 15). Jesús la deja como encargo final a sus discípulos.

Enseñar al que no sabe: obra de misericordia espiritual
Enseñar al que no sabe: obra de misericordia espiritual
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Obra de misericordia

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Qué es

Enseñar al que no sabe es ayudar a otro a conocer: desde las letras y los oficios hasta la fe. El Catecismo la nombra como «instruir» entre las obras espirituales de misericordia (n. 2447), y la bula Misericordiae Vultus la enumera como «enseñar al que no sabe» (n. 15).

Es la segunda de las siete obras espirituales en el orden de Francisco y forma parte de las catorce que enumera santo Tomás de Aquino (Suma Teológica, II-II, q. 32, a. 2).

En la Biblia

El texto bíblico más claro es el mandato final de Jesús: «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,19-20).

La obra no se limita a la catequesis: incluye enseñar a leer, un oficio o a defenderse en la vida. Por eso Francisco la une a la ignorancia en que viven tantas personas, sobre todo los niños (Misericordiae Vultus, n. 15).

Cómo vivirla hoy

Se vive enseñando con paciencia y sin superioridad: a un niño, a un adulto que no tuvo oportunidad de estudiar, a un nuevo en la parroquia, a quien se acerca a la fe. También en el hogar, donde los padres son los primeros en transmitir la fe a sus hijos.

Francisco la pone dentro de las preguntas del juicio: seremos preguntados si «fuimos capaces de vencer la ignorancia en la que viven millones de personas, sobre todo los niños» privados de ayuda (Misericordiae Vultus, n. 15).

Qué dice la Iglesia

Para el Catecismo, enseñar forma parte de la caridad: las obras de misericordia son «acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales» (n. 2447), y «instruir» es la primera obra espiritual que cita.

Francisco recuerda que se nos preguntará si «ayudamos a superar la duda» y si «fuimos capaces de vencer la ignorancia» (Misericordiae Vultus, n. 15).

Cómo ponerla en práctica

Algunas formas de vivirla: ser catequista o ayudar en la catequesis de tu parroquia; dar clases de apoyo a niños que lo necesitan; enseñar a rezar a los más pequeños; compartir lo que sabes de la fe con un amigo que pregunta; y formarte tú mismo para poder enseñar con verdad.

Todas las obras juntas, en la landing de las obras de misericordia.

Para profundizar

El Catecismo enumera las obras espirituales en el n. 2447. Santo Tomás de Aquino las enumera en la Suma Teológica, II-II, q. 32, a. 2. El texto clave de la Escritura es Mt 28,19-20. El papa Francisco las presenta en la bula Misericordiae Vultus (n. 15).

Fuentes de consulta

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